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Del oficio de mirar jugar al niño Parte I

¿Cómo juegan los niños? ¿Alguna vez has dedicado tiempo a observarlos detenidamente y en silencio? Estos son algunos de mis descubrimientos y un par de recomendaciones para ser un adulto preparado y seguir al niño.

1. Sin limitaciones. Para un niño no hay limitantes que le imposibiliten jugar. Para él no importa la cantidad de juguetes que tenga, incluso ¡no importa si no tiene juguetes! la creatividad y la imaginación son fuente inagotable de diversión. No te preocupes si está solo o acompañado la esencia innata del niño es jugar. Está en su naturaleza. Recomendación. Prepara su ambiente. Entre menos juguetes mejor, y si tiene, que no sean sofisticados, sin luces, sin movimiento, sin ruido. Ofrece en cambio: hojas blancas, colores, plastilina, ojos movibles, palitos de madera, gises, plumones, acuarelas, corcholatas, cordones, botones, tijeras, pegamento, cartón. Deja que su intelecto trabaje, permite que desarrolle sus habilidades creativas. Recuerda que todo debe estar a su altura, en un lugar accesible a él, de esta forma también estarás fortaleciendo su independencia.

2. Sin juicio. Un niño disfruta el proceso del jugar, no está pendiente si quedará “bonito” o “feo” su juego. Simplemente juega sin juicios. Construye, crea, analiza, visualiza, intenta. Sin esperar resultados “perfectos”. Recomendación. Evita emitir juicios en relación a su juego. Si el niño no tiene juicios, ¿por qué sembrar en él juicios sobre su jugar? Si juegas con él simplemente fluye, súmate a la sinfonía del juego. Evita expresiones como: ¡qué horrible! ¡no me está gustando la forma en la que juegas! ¡no juegues a eso! Acompáñalo en silencio, observa y pregúntate ¿qué puedo aprender de su forma de jugar? ¿qué me dice de él? ¿qué cualidades tiene? ¿cuáles puede potenciar?

3. Todo es posible. Un niño puede ser un súper héroe, un gato o viajar al espacio. Recomendación. Da tiempo para jugar ¡sin prisas! Permite que esa sensación de logro, esa visión de lo posible permanezca en su esencia. Imagina que el adulto conservará la cualidad de creer en sí mismo y en que las cosas son posibles y que sí se pueden lograr. Piensa cuántas cosas no has realizado porque no crees en ti. Cuando tu hijo haya terminado su juego, invítalo a conocer y profundizar en lo que en ese momento le genera interés. Haz explícita la visión, constancia, disciplina, práctica y determinación para el logro de sus intereses cotidianos. Ayúdale a lograrlo, piensa que tú eres su entrenador. Siempre con una actitud de respeto, amor y confianza.

3. No importa empezar de nuevo. Con cuanta facilidad un niño inicia su juego, un dibujo, una creación. Su determinación y su voluntad están asociadas al sentido de repetición. Y la repetición como dice María Montessori no siempre ocurre, de hecho, la repetición corresponde a una necesidad. Importante destacar que la concentración va de la mano con esa repetición, con ese empezar y empezar continuo. Recomendación. Dale espacio, tiempo y silencio. No lo interrumpas.

4. Dan realidad a lo que quieren. A lo que observan, lo que les gusta, lo que les enoja, lo que los atemoriza, aquello que viven, eso que necesitan expresar, sueñan o desean. Recomendación. Interésate en lo que hacen. Valora la habilidad que están desarrollando, sé descriptivo y objetivo en tus comentarios. A través de tus palabras ellos aprehenden lo que realizan, eres un espejo que les refleja sus talentos y que amplía la visión de lo posible.

5. Expresan sin importar lo que piensen los demás. En los niños no hay filtro, sólo autenticidad y sinceridad. Pueden expresar entre ellos si les gusta o no algo, no tienen problema ni en decirlo ni en recibirlo, y eso está bien. Recomendación. A medida que crecen ayudemos a modelarles la comunicación asertiva, esto es “expresar ideas, sentimientos y necesidades de forma directa, segura, tranquila y honesta, al mismo tiempo que se es empático y respetuoso con el otro”.

¿Cuáles son tus descubrimientos? Te invito a que observes a los niños jugar, míralos, sólo mira cómo acontece su juego. Estoy segura que te sorprenderás. Próximamente compartiré la parte II y III de este texto.

Comparte con quien creas puede ser útil.

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Taller dirigido a #emprendedores

En su obra De arquitectura, Marco Vitruvio sostenía que para que un edificio fuera bello, debía ser simétrico y proporcionado como la naturaleza. Y al ser el hombre el objeto más perfecto de la naturaleza, un edificio debía tener las proporciones de un ser humano.

Con base en esta premisa Leonardo Da Vinci crea el El hombre de Vitruvio en el que trata de representar la perfección del ser humano.

El hombre de Vitruvio

Inspirada en esta metáfora he creado un taller en cual analizaremos:

  • ¿Cuáles son los elementos que dan origen a tu emprendimiento ¿En qué se sostiene?
  • ¿Hay simetría y belleza en él?
  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Hacia dónde lo quieres proyectar?

“La arquitectura no son cuatro paredes y un tejado, sino el espacio y el espíritu que se genera dentro”

Lao Tsé
  • ¿Cuál es el espacio y el espíritu que se genera en tu emprendimiento?

Porque al emprender es importante “saber lo que se está haciendo, pero… no comienza allí. Empieza con las #emociones”

Peter Zumthor

Un encuentro para que puedas darte el tiempo para conectar con el origen de tu idea, fortalecer sus cimientos y realizar proyecciones claras y objetivas.

¡Haz una pausa! Te invito a clarificar y dar luz a tu intención.

Fechas y horarios

Martes 10, 17 y 24 noviembre 17:00 a 18:00 hrs.

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Encontrar los caminos

Nancy Matthews Elliott

Una fe inquebrantable en el potencial del niño, un profundo amor por contribuir a su desarrollo, una auténtica vocación de servir a la vida. Nancy Matthews no conocía el alcance de sus palabras, de su apasionada creatividad por encontrar la forma de ayudar a su plan cósmico y al de su hijo. Sin duda, un auténtico ejemplo de lo que una madre es capaz de hacer con bondad, inteligencia, voluntad e interés.

Por que cuando uno tiene un porque,

encuentra los comos.

¿Qué historia quieres contar sobre tú y tu mamá?

¿Qué podrían decir tus hijos sobre la historia que estás construyendo con ellos?

“El arte como herramienta de mediación ante el conflicto”

Entrevista realizada para el programa Jóvenes en TV para bachillerato perteneciente a la Secretaría de Educación Pública.

PAMELA: Estephanie González es licenciada en Literatura y Ciencias del lenguaje por la Universidad del Claustro de Sor Juana y tiene una amplia experiencia en el desarrollo humano a través del arte.

1.      ¿En tu experiencia, ¿qué papel juega el arte en la vida humana?

Es fundamental, el arte nos ha acompañado desde tiempos inmemoriales, vivir una experiencia estética frente a una obra de arte o bien, crear arte genera bienestar en las personas. Es una vía para que el ser humano exprese su creatividad, sus emociones, su historia, lo que en ese momento le ocupa, le preocupa, le interesa, le conmueve, le importa.

2.      ¿Qué papel juega el arte como herramienta de mediación pedagógica?

Es una posibilidad para abrir las puertas del aprendizaje, es un camino en el que indudablemente se pueden crear conocimientos significativos para cualquier asignatura de cualquier grado académico y distintos contextos. Básicamente tomando el arte como estímulo se pueden generar aprendizajes para la vida (dependiendo la experiencia de mediación y su intención)

3.      ¿Cómo es que la práctica o el desarrollo de una disciplina artística nos pone en contacto con nuestras emociones?

Porque el arte es un reflejo del ser humano. En la obra de arte hay sentimientos, hay vivencias, hay objetos que detonan alegría, rabia, tristeza, melancolía e incluso miedo. Nosotros como espectadores nos vemos en la obra de arte. 

Y para esto me gustaría más que describir, invitarlos a realizar una práctica.

A ti joven que miras este programa, te invito a que observes detenidamente y por unos minutos una imagen.

Posteriormente pregúntate ¿qué ves ahí? ¿qué está pasando? ¿qué sientes frente a esa obra? ¿qué te inspira? ¿qué recuerdos trae a tu mente? ¿qué te gusta de la obra? ¿hay algo que no te guste?

Para aprender a mirar hay que empezar a mirar, inicia.

4.      ¿Cómo el arte — que a veces es un goce personal — puede ayudar a la resolución de conflictos?

Puede ser un estímulo, una herramienta que acompañe la metodología de resolución de conflictos, el arte per se no tiene una funcionalidad didáctica o bien, encaminada a resolver conflictos. Sin embargo, sí que es un estímulo fabuloso para detonar diálogos enfocados a encontrar soluciones, alternativas, posibilidades, lograr acuerdos, ampliar nuestra visión.

5.      El arte es un diálogo entre el artista y su audiencia; ¿qué otros diálogos genera el arte? Entre comunidades, entre países, entre grupos de personas.

Es fabuloso reunir a un grupo de personas y conocer la diversidad de opiniones y perspectivas frente a una misma obra de arte.

Aunque para mí el principal diálogo es entre la obra y el espectador, para mí el arte es un poderoso vehículo para el autoconocimiento, para saber qué me importa, qué siento, qué pienso sobre algún tema. En ese sentido la curiosidad por uno mismo y por lo que te rodea es la llave para acceder a cualquier disciplina artística.

Yo recuerdo que cuando era adolescente me preguntaba por qué obras como el Quijote de la Mancha, a pesar de haber sido escrita hace mucho tiempo, seguía existiendo, se seguía imprimiendo, por qué mucha gente había leído esa obra. Entonces recuerdo que sentía una profunda curiosidad por conocer el contenido de esas páginas, ¿qué había ahí? ¿de qué se trataba? ¿qué mensaje estaba comunicando?

Entonces me di cuenta que no es un solo mensaje el que comunican las obras de arte y que no somos los mismos frente a la obra, somos distintos frente a ella, dependiendo en qué momento de nuestra vida nos encontremos.

“Nadie se baña dos veces en el mismo río”

Heráclito

6.- ¿Crees que es posible fomentar una cultura de paz y diálogo a través del arte?

Por supuesto, donde hay arte hay creatividad, donde hay creatividad hay bienestar y donde hay bienestar hay paz.

MATÍAS: Continuamos nuestra entrevista con Estephanie cuyo trabajo en lugares como el Instituto DIA le ha permitido entender el arte desde un lugar distinto: la mediación pedagógica.

7.-     ¿Qué herramientas del diálogo y de la apreciación estética se necesitan para lograr un proceso de mediación?

Quiero enfocarme en aspectos básicos que se requieren para llevar a cabo un diálogo y en aspectos básicos de conflictología.

Tres cosas básicas para llevar a cabo un diálogo:

1.- Saber escuchar y la escucha debe ser en presencia plena, una escucha activa, consciente.

2.- Esperar nuestro turno para hablar, damos por sentado u obviamos en muchas ocasiones que es importante esperar nuestro turno para hablar. Y no sólo esperar pasivamente, sino detener nuestra voz interna, ese diálogo interior que no para y que no nos permite escuchar lo que el otro está diciendo. En conclusión, esperar nuestro turno y poner en pausa nuestros pensamientos.

3.- Por último, en cualquier conversación ya sea de conflicto o no. Hablemos en primera persona: Yo siento, yo pienso, yo creo. A mí me gustaría… etc.

Y en relación a tres principios básicos en la conflictología, me gustaría compartir los siguientes:

  1. Voluntariedad. Para llegar a la resolución de un conflicto lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que se requiere de la voluntad de las partes involucradas. Sin ese prerrequisito, no se puede comenzar la mediación.
  2. Flexibilidad. La flexibilidad está presente no sólo en la búsqueda de soluciones sino en cómo se lleva acabo el proceso.
  3. Ganar-ganar. Si una de las partes gana y otra pierde, entonces no podemos decir que hubo un proceso de mediación alternativa para la resolución de conflictos.
  4. Poder de decisión en las partes involucradas y no en un tercero. Sé que dije que diría tres, pero quiero enfatizar en uno último. Las personas tienen el poder de encontrar una solución para su conflicto, es decir, no un juez o un tercero, sino los propios involucrados, (con un proceso de mediación adecuado) pueden encontrar alternativas para culminar su conflicto.

8.-      ¿Es posible fomentar una cultura de paz y diálogo a través del arte?

Claro, a través de proyectos integrales, no verticales, sino horizontales, en donde se conozca a la audiencia, se escuche, se sepa qué necesita, reconociendo a las comunidades como expertos en su propia vida, realizando intervenciones y prácticas basadas en el respeto, desde el sentido de comunidad, con un seguimiento puntual y que se busque la permanencia a través del tiempo, para que el impacto trascienda no sólo lo que dure determinada gestión.

3.      Somos de los países con más museos en el mundo, pero ¿dirías que falta educación artística y estética en México? ¿Por qué?

Lo que yo siento que falta es mediadores apasionados por el arte y la educación.

Y con mediadores me refiero no a los profesores, sino a los propios padres de familia que a sus hijos desde niños pueden facilitar que crezcan en un ambiente rodeado de arte, música,literatura, escultura, arquitectura,cine, ¡danza! En fin, todas las disciplinas artísticas.

Introducir el arte en  la primer infancia, es decir de los 0 a los 6 años es básico para sentar las bases del gusto por el arte.

“Hay que sembrar en los niños ideas buenas, aunque no las entiendan; los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón”

María Montessori

Entonces yo creo firmemente en los primeros años de vida como un portal de conexión para acercar a los niños a cosas bellas, profundas, estéticas. Es la mente absorbente la que trabaja al cien por ciento en esa etapa de la vida, esa edad es una edad de oro, la primera ventana al mundo.

Tengo alumnas y alumnos de año y medio, tres, cuatro, cinco y hasta seis, son felices observando obras de arte porque la forma en que los he acercado a él es amorosa, respetuosa y en todo momento, haciendo que tomen consciencia de sus descubrimientos y aprendizajes. Disfrutan cada momento y trascienden lo que observan a la vida cotidiana.

9.-      Al compartir el arte que apreciamos y creamos ¿qué cambia en nosotras y nosotros?

Nos da libertad, plenitud, un sentido de autoestima, gozo, empoderamiento. Esta misma pregunta se la formulé a Victoria, una de mis alumnas de seis años, ella me dijo: Me siento muy bien de saber qué tengo mi propia voz, mi propio estilo. También me gusta inspirarme en diferentes artistas.

10.      Con la tecnología ha cambiado la convivencia, la forma en que apreciamos el arte; ¿cómo consideras que ha cambiado nuestro acercamiento al arte con la ubicuidad de las pantallas?

Depende cómo usemos la tecnología, para mí ha sido una maravillosa herramienta que me ha permitido apreciar obras de arte del Museo del Prado, de museos de cualquier parte del mundo.

Yo invito a los jóvenes a que busquen inspiración en las obras de arte, que visiten museos, que escuchen óperas, que observen teatro.

A los jóvenes que nos escuchan les digo, de ustedes depende el uso que le den a la tecnología, los invito a que sea una herramienta para nutrirlos, para crecer, para crear, para compartir, para generar bienestar.

Recuerden que para aprender a mirar hay que comenzar a mirar y esta es una magnífica oportunidad para empezar.

Y por supuesto, si alguien quiere ponerse en contacto conmigo, estaré encantada en poder contribuir en su inicio por el apasionante camino del arte.

¡Gracias por la entrevista!

Estephanie González E.

Sinfonía entre dar y recibir

Analiza con detenimiento la siguiente frase:

“Cada expresión de la creación está al servicio de los demás”

Esta reflexión la compartió Mario Montessori en 1956 en una conferencia dictada en Holanda y que podemos leer bajo el título de Tendencias Humanas. Cada idea de este bello y profundo texto encierra una riqueza que nos permite comprender la existencia del ser humano, su lugar en el mundo y la correlación e interdependencia entre todos los seres vivos.

Cito uno de los fragmentos que captura la presencia del servicio a la vida:

La especie humana es uno de los muchos órganos que funcionan en un gran organismo. Sin lo que la rodea, la humanidad no podría existir, esto significa que la vida del hombre depende de todo lo que ha sido creado. Como ejemplo tomemos la cuestión de la subsistencia el hombre depende de los minerales, necesita de los vegetales, de los animales y de sus productos, por lo que podemos concluir que el hombre es una especie de parásito de su ambiente.

Sin embargo, cuando nos volvemos hacia los animales observamos lo mismo: ellos necesitan de las plantas o de otros animales y del agua para vivir. Si observamos a las plantas (en lo que alimento se refiere), parecen ser víctimas de las diferentes formas de vida ya mencionadas, pero nos percatamos de que a su vez, ellas necesitan de los animales para su alimento (excreciones, bióxido de carbono y, cuando mueren, su cuerpo es un alimento esencial para ellas).

Por otro lado, el desecho de las plantas, el oxígeno, es absorbido por los hombres y los animales y es uno de los factores más importantes en su vida. De estos ejemplos podemos observar que existe entre los diferentes componentes del mundo una interdependencia que forma una unidad; tanta, que si uno de sus componentes llegara a faltar, el resto dejaría de existir. […]

En la naturaleza, la mariposa absorbe el néctar de la flor; pero al mismo tiempo, sin ser consciente de ello, la mariposa la fertiliza y así la planta continuará reproduciéndose y existiendo.

Así, la característica fundamental parece ser prestar servicio sin ser consciente de hacerlo.

Imagen extraída del texto Tendencias Humanas, aquí se desea representar el intercambio inconsciente del servicio y como la vida de los seres humanos depende de las plantas, de los animales, del agua, de la tierra y del sol.

De esta manera observamos como todo el tiempo en todo momento, todos los seres vivos estamos en el constante ciclo del dar y recibir.

¿Y si lo seres humanos tomamos la decisión de hacerlo con un elevado nivel de compromiso, consciencia y amor?

Somos parte de un universo infinito, no somos centro de este.

Pausa

….

Respira

Lee en voz alta

Soy parte de un universo infinito

Respira

Actuemos de forma responsable con la vida, siendo un ayuda para ella. Contribuyendo al equilibrio y paz mundial.

Ocupémonos de nuestros pasos y de las huellas que dejamos.

Hagamos música juntos, interpretemos con armonía la sinfonía del dar y recibir.

Días de descanso

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

¿De qué tendrías que vaciarte en este momento de tu vida? ¿Te das días de descanso? ¿Te permites descansar? ¿Permites que tus hijos descansen? ¿Qué dirían tus hijos que les estás enseñando sobre el descanso? ¿Qué aprendiste sobre el descansar? ¿Cómo eran tus vacaciones cuando eras niño?

Todas estas preguntas vienen a mi mente, justo unas semanas antes de que inicie el periodo vacacional.

¿Cómo lograr un equilibrio entre el trabajo y el descanso? ¿Cómo lograr compartir tiempo de calidad con experiencias que nos enriquezcan como familia? ¿Cómo disfrutar y no padecer las vacaciones con los hijos? ¿Cómo lograr que sea una oportunidad para conectarse y no estresarse?

Comparto algunas recomendaciones para poner en práctica:

Tener apertura. Para permitirnos hacer cosas diferentes, probar alimentos nuevos, conocer lugares, personas, aprender a través de la experiencia de salir de nuestra zona de confort.

Planificar. Distribuir las actividades con base en los días de vacaciones, el presupuesto y los horarios disponibles de cada papá. Ojo, no se trata de salir de una rutina de actividades escolares y extraescolares para tratar de llenar el tiempo con actividades de verano y que terminen más cansados de como iniciaron las vacaciones.

Comunicar. Todos los miembros de la familia son importantes, investiga, propón, pregunta qué quieren hacer en estos días. Lo importante es expresar asertivamente lo que se desea, lo que se quiere y definir lo que es viable. Tener claras las expectativas de cada uno y sentir la confianza para decir lo que pensamos y sentimos.

Ser un adulto preparado. Ya sea que se queden en casa la mayoría del tiempo vacacional o salgan de viaje, sé siempre un adulto preparado, permite que haga cosas por sí mismo, dale una estructura, no propicies que duerma menos horas o que se desvele, procura que tenga a su alcance libros, hojas blancas, colores, crayolas, plastilina, juegos de mesa, pinturas, instrumentos musicales, es decir, elementos que le ayuden a desarrollar su creatividad.

Diversificar. Esta es una oportunidad para hacer cosas que no hacen usualmente: visitar a algún familiar o amigo que viva en otro lugar, tomar alguna clase fuera de lo común, visitar museos o viajar a distintos lugares. Es fundamental propiciar el hacer cosas que impliquen un reto. Sin embargo, no te olvides de permitirte y permitirle: descansar.

Vincular. Observa a tu hijo con atención y en silencio. Observa qué te llama la atención, permite que él te observe, date la oportunidad de vincularse a través de la observación y escribe los descubrimientos en una bitácora. Comparte lo que consideres pertinente con su maestra o con los adultos que también cuiden de él.

Conocer(se) Date tiempo para conocer de cerca a tu hijo y que él te conozca. Cuéntale anécdotas de cuando eras pequeño, muéstrale fotos, juega con él a lo que jugabas cuando eras niño, conversa, cocina, juega, soplen burbujas de jabón, caminen en silencio, descalzos en el pasto o simplemente descansen.

Diario de vacaciones. Realicen juntos un diario de vacaciones, invítalo a dibujar o describir las actividades que realiza, con quien lo hace, lo que le gustó de algún lugar, lo que no le gustó y lo que le gustaría hacer. Este diario podrá compartirlo con alguien más de su familia, incluso en la escuela.

Sin celulares por favor. No caigas en la tentación de conectar a tu hijo al ipad, celular, televisión o cualquier dispositivo electrónico. Los niños y los adultos necesitan interactuar con personas, jugar con el agua, imaginar, correr, llenarse de tierra, mirarse a los ojos, no vivir la vida a través de una pantalla.

Recuerda, el mejor regalo para un hijo es un poco de tu tiempo cada día.

Los niños necesitan vacaciones para estar contigo

Las vacaciones de tus hijos no necesariamente significan que tú también tengas todo el tiempo libre del mundo para pagar unas vacaciones en la otra punta del planeta, ni mucho menos.

Las vacaciones de tus hijos se deben transformar en momentos especiales, en experiencias a tu lado, con el tiempo libre que tengas disponible.

Los niños saben que sus padres trabajan, que no tienen todo el tiempo del mundo, que tendrán que ir a cursos de verano y madrugar para ir a las aulas matinales de tal forma que a sus padres les dé tiempo de llegar a la oficina a su hora.

También es posible que los niños deban quedarse con los abuelos o que mientras los padres trabajen en casa ellos se armen de paciencia esperando esas experiencias junto a sus padres. 

Son muchas las vidas diferentes, cada familia es un mundo, pero todos los niños necesitan lo mismo en sus vacaciones: estar contigo.

La felicidad de las vacaciones familiares

En las vacaciones de los hijos las rutinas de todo el año cambian y eso no tiene que ser malo. Nos adaptamos de otro modo a los días estivales. Incluso, se aprecia más los momentos de desconexión del estrés y de conexión familiar. Se planean más actividades durante la semana después del trabajo, durante los fines de semana o durante los días libres. Quizá sí consigas algunos días de vacaciones para pasar en familia. La sensación de libertad es muy apreciada, aunque sólo sea un rato al día.

Porque lo que importa es la actitud ante las circunstancias y mostrar a los hijos que en sus vacaciones: ellos son lo primero después de haber cumplido con las obligaciones laborales.

Los juguetes por ejemplo, son importantes para tus hijos y su desarrollo… Pero estar y disfrutar a tu lado tiene un impacto mucho mayor en el bienestar emocional de los hijos. Las experiencias familiares en vacaciones producen en los niños una gran sensación de bienestar emocional que se transforma en felicidad, en unión familiar y en vínculo afectivo. Los viajes de vacaciones (aunque sean 3 días), las experiencias diarias (como ir un ratito a la playa después del trabajo), ir a visitar a familiares, quedarse en casa haciendo una cena especial en la terraza para disfrutar del fresco nocturno del verano… Todo esto, ayudará a que los niños sean felices.

Esta felicidad no se puede cambiar por regalos materiales, ni juguetes, ni videoconsolas, ni por pasarse el día en la calle jugando a la pelota a pleno sol… Los niños quizá no te lo sepan decir, pero ellos te necesitan a ti. Necesitan saber que después de tus obligaciones laborales en sus vacaciones, ellos son lo primero en tu vida.

Son los mejores recuerdos

Los niños que disfrutan de experiencias familiares durante el verano volverán en agosto a la escuela con mayor motivación porque se sentirán más felices de las experiencias vividas en familia y estarán más atentos y dispuestos en la escuela.

Vivir experiencias familiares (tanto en vacaciones o no), tiene un gran impacto a largo plazo para los niños, porque les ayuda a crecer emocionalmente y a formarse como personas. Las vacaciones y experiencias familiares son los mejores recuerdos cuando se llega a la edad adulta, por lo que es muy importante luchar para que los niños puedan tener una buena memoria familiar y sentir esa felicidad cada vez que piensen en ello.

La felicidad no se consigue a través de cosas materiales, se consigue a través de las experiencias vividas. Y los niños, la encuentran a tu lado, viviendo experiencias familiares en vacaciones.

Texto escrito por Mª José Roldán


Primero ordena y limpia tu habitación, luego cambia al mundo.

¿Qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario? En una aparición ahora famosa en el podcast de Joe Rogan, el psicólogo Jordan B. Peterson señaló lo extraño que es que muchos jóvenes comprometidos políticamente estén preocupados por reorganizar la sociedad y el sistema económico cuando ni siquiera pueden organizar sus propios dormitorios. Él dijo:

Jóvenes de 18 años, no estén arreglando la economía, no saben nada de la economía. Es una máquina compleja masiva que va más allá de la comprensión de cualquiera. Entonces, ¿pueden incluso limpiar su propia habitación? No. Bueno, piensen en eso. Deben pensar en eso, porque si ni siquiera pueden limpiar su propia habitación, ¿quién diablos son para dar consejos al mundo?

De hecho, como lo demostraron los filósofos económicos Ludwig von Mises, FA Hayek y Leonard Read, una economía de mercado es tan desconcertantemente compleja que incluso un planificador central omnisciente y perfectamente virtuoso (presumiblemente con una oficina inmaculada) no podría esperar planearlo de manera central. Entonces, ¿qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario?

Y, sin embargo, muchos jóvenes son ardientes en cuanto a «cambiar el mundo» y son profundamente negligentes con su pequeño rincón del mundo, su habitación. Este acercamiento a la vida es una receta para la angustia y la depresión.

Cambiar cosas que no puedes cambiar conduce a sentimientos de frustración e impotencia. Y descuidar las cosas que puedes cambiar lleva al estancamiento y la crisis.

La prescripción del Dr. Peterson para este trastorno de la vida es la siguiente:

Mi sensación es que si quieres cambiar el mundo, comienzas desde ti mismo y trabajas hacia afuera, porque desarrollas tu competencia de esa manera.

Esto hace eco a la sabiduría de Confucio, quien dijo:

Para poner el mundo en orden, primero debemos poner a la nación en orden; para poner a la nación en orden, primero debemos poner a la familia en orden; poner en orden a la familia; Primero debemos cultivar nuestra vida personal; Primero debemos enderezar nuestros corazones.

Peterson continúa:

El mundo se presenta como una serie de rompecabezas, algunos de los cuales eres capaz de resolver y otros que no. Tienes muchos rompecabezas por delante que puedes resolver, pero decides no hacerlo. Esas son las cosas que pesan sobre tu conciencia (…)
Porque la pregunta es, ¿cuánto estamos contribuyendo al hecho de que la vida es una catástrofe existencial y una tragedia? ¿Cuánto está contribuyendo nuestra propia corrupción a eso? Esa es una pregunta que realmente vale la pena.
Las cosas que dejas sin hacer. Porque estás enojado, estás resentido, o eres perezoso. Tienes inercia. Bien, consulta a tu conciencia y dice: ‘Bueno, ya sabes, ese lugar allí podría necesitar un poco de trabajo’. Es lo mismo que trabajar en ti mismo. Y así limpia eso, porque puedes. Y entonces las cosas son un poco más claras a tu alrededor. Y estás un poco mejor, porque has practicado un poco. Y entonces eres un poco más fuerte. Y entonces algo más se manifiesta y dice: ‘Bueno, quizás también puedas intentar reparar esto o aquello.’ Así que decides hacer eso y eso se vuelve un poco más prístino. Y así…»

y luego quizás aprendas lo suficiente haciendo eso para que puedas arreglar un poco a tu familia, y luego de haber hecho eso, tendrás suficiente carácter para que cuando trates de operar en el mundo, en tu trabajo , o tal vez en las esferas sociales más amplias, que serás una fuerza para el bien en lugar del daño …

El mandato de Peterson para que las personas «limpien sus habitaciones» ha golpeado un nervio con los jóvenes y se ha vuelto viral. Un sinnúmero de oyentes de Peterson han informado de cómo han cambiado sus vidas y cómo empezó todo con la limpieza de sus habitaciones.

Esto es genial para la «economía» y «el mundo» también, porque la mejora de esos agregados consiste en la mejora de las vidas individuales y las carreras que los conforman. Y tal mejora individual solo puede ocurrir verdaderamente a través de la responsabilidad individual y la acción.

El consejo de Peterson es comenzar con poco: comience con su propia vida y su propio dominio de competencia. También aconseja comenzar poco a poco en el sentido de comenzar con tareas relativamente fáciles. La limpieza de una esquina de su habitación puede ser uno de los elementos más fáciles de su lista de tareas pendientes. Pero el hecho de que sea fácil lo convierte en un excelente lugar para comenzar, ya que realmente puedes lograrlo incluso si tu fuerza de voluntad no es particularmente alta.

Una vez que lo haces, la pequeña sensación de logro se alimenta de tu autoeficacia y te da suficiente fuerza de voluntad para hacer algo un poco más difícil: tal vez pagar una factura. Lograr eso fortalece aún más tu autoeficacia, permitiéndote hacer una hazaña aún mayor, y así sucesivamente. Si te mantienes en ello, eventualmente puedes aumentar y lograr cosas realmente impresionantes en tu vida y carrera. Esto es lo que yo llamo «ventaja mecánica espiritual».

Información de Dan Sanchez

El maestro es el niño

Alexander Mourot, cuenta la fascinante experiencia de los niños con su guía durante dos ciclos escolares.

En este documental observarás el día a día de niños de 3 a 6 años de la escuela Montessori más antigua de Francia.

En el aula, los niños tienen libertad para moverse y escoger sus propias actividades, trabajando de manera individual o en grupos en un ambiente calmado y tranquilo.

 El maestro ocupa un lugar muy discreto. 

Mientras un niño hace divisiones, otro duerme, otro lee, otros hacen pan, otros ríen.

La recaudación para fines humanitarios es una elemento importante de la metodología Montessori. Por ello, los fondos recaudados se entregarán al Albergue San Cristóbal que ayuda a más de 900 perros en situación de calle.

Trailer

Fecha

Jueves 20 junio 17:45 horas Lugar Cinépolis Diana  Avenida Paseo de la Reforma 423 Ciudad de México.

Costo del boleto $150 Compra tus boletos Aquí

Escribir en cursiva, emergencia cultural.

¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva?

La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas. Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir con letra de imprenta. Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca, periodistas italianos interesados en el tema, se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural. Muchos expertos se inclinan por la última alternativa. En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros. Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología.

“La pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar”

En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.

“El escribir en letra de imprenta, alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración”

Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.

Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable.

Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá, pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir.

Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo. Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta.

“La calidad que tiene la grafía es ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas”

Carta de Frida Kahlo a su mamá.
Carta escrita por Federico García Lorca.
Postal escrita en cursiva, 1974.
Carta dirigida a Rafael Nadal, publicada en twitter.

Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere. En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva. Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado, desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla, como los sumerios, para poder pensar con calma. Eco propone que:

“Así como en la era del avión se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello y para facilitar su desarrollo psicomotor”

Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time, titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, “nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia. Y, sí -admite su autora, Claire Suddath-, tal vez seamos algo más perezosos. La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer”. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo.

Guillermo Jaime Etcheverry, educador y ensayista. Consulta el artículo original aquí.

Homo ConCors

De acuerdo con Silvana Montanaro, el ser humano se compone de al menos seis partes, cada una de ellas con sus propias necesidades básicas, y, cuando se desarrollan bien, pueden manifestar toda la riqueza del potencial humano.

Una de ellas es el Homo concors con=juntos; cor = corazón. Este es el ser humano que desea eliminar las barreras entre los humanos, pues reconoce que tenemos la misma naturaleza y las mismas necesidades básicas. También reconoce que cada persona aporta algo especial a la humanidad, y por lo tanto, todos podemos enriquecernos al participar y compartir la vida en paz y amistad.

“Esto incluye la necesidad de una humanidad unida basada en la toma de consciencia de que somos una sola forma de vida, un solo planeta, y que todos somos igualmente responsables del cuidado y progreso del ambiente humano”

El deseo global de unidad entró en la agenda social de una manera concreta inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial cuando se decidió crear las Naciones Unidas.

Aún no hemos alcanzado completamente esta meta, pero, en todas partes las personas que han llegado a este nivel de desarrollo están haciendo grandes esfuerzos. En ese sentido, podemos abrigar verdaderas esperanzas de un presente y futuro mejor para nuestros hijos.

Silvana Montanaro en Un ser humano.

El libro que comparto a continuación podemos usarlo como vehículo de mediación para compartir que cada momento es una oportunidad para contribuir a la paz. Descárgalo en el siguiente link:

Have you filled a bucket today?

Nutrientes para el cerebro


“La educación que desarrolla simultáneamente distintos canales sensoriales, da a los niños la permanente oportunidad de tener un cerebro capaz de recibir un flujo más rico de información del mundo exterior.
Con estímulos más ricos, podemos esperar una vida más rica para cada ser humano y, ojalá una mejor comunicación y comprensión entre un mayor número de seres humanos”

Silvana Quattrocchi Montanaro 


Educación para la vida

La inteligencia, una personalidad equilibrada y la unificación de la humanidad como un organismo único son lo más valioso que tenemos. Entonces, lo que hoy necesitamos es una educación que forme una personalidad capaz de reconocer la grandeza del hombre.

María Montessori

Contar historias

Recuperar historias

Como si fueran piezas de rompecabezas

Que el papel sea un reflejo de la pasión, de la sorpresa

De la emoción, de los proyectos,

De los deseos y de los sueños.

Puede ser cualquier cosa,

Se alinean las estrellas, se cuenta una persona,

Porque al conocer personas,

Se conocen sus historias.

Pero también hay silencio,

Silencio que da fe,

Silencio que da luz,

Para así poner en palabras,

El sentir, el pedir, el fluir.

Recuperar historias

Con un interés genuino,

Conectar con emoción

Vincular palabras y sucesos

Escribir es resonar

Sentir la poesía

Unir los cabos sueltos

Honrar los sentimientos.

Recuperar historias que converjan,

Preguntar, investigar…

Como si lo hubiera hecho

Muchas veces antes

Sentí y siento el valor,

La lista de sucesos:

Estar, recibir, mirar, regresar,

Resonar, construir, nutrir.

Recuperar historias

Fluir con la experiencias,

Cerrar capítulos.

Enriquecer la vida,

Avanzar, seguir avanzando,

Para tejer, nuevas historias…

Saborear el aprendizaje

Aprender a aprender es una habilidad que podemos fortalecer si comenzamos a preguntarnos cuatro sencillas preguntas:

  1. ¿Qué aprendí?
  2. ¿Qué tuve que hacer para lograr aprender esto que aprendí?
  3. ¿Para qué me sirvió?
  4. ¿Cómo lo puedo aplicar en las distintas áreas de mi vida?
  5. ¿Cómo me sentí durante el proceso?
  6. ¿Cómo puedo transmitir esto que aprendí?

En la medida en que realmente nos cuestionemos, con el objetivo de verbalizar paso por paso, qué hicimos para realizar cualquier proceso o acción, lograremos integrar a nuestro ser, prácticas y hábitos que nos facilitarán ser más conscientes del cómo y los para qué.

Y cuando ya lo hayamos adquirido como una práctica personal, entonces también podremos ayudar a otros a aprender a aprender.

Cuéntame, ¿te has puesto a pensar cómo te sientes cuando ayudas a alguien a aprender a aprender? ¿qué te emociona aprender? No olvides que:

“Sólo se aprende lo que emociona, sólo se enseña lo que seduce” Juanjo Vergara.

Y si de despertar el deseo por aprender se trata, observa a los niños, ellos son unos maravillosos maestros para contagiarnos la motivación interna de descubrirnos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Filosofía para niños

Siempre me ha fascinado conocer personas interesadas genuinamente en el desarrollo de los niños. Gracias al Centro Educativo para la Creación Autónoma en Prácticas Filosóficas, pude conocer a Diego Pineda. Entre otras cosas, comparto con él, la interminable capacidad de asombro que te reconecta con tu ser niño, misma que renace cuando te conviertes en padre.

En varios de sus libros Diego Pineda escribe cuentos en los que refleja algunos diálogos que sostiene en los primeros años de vida de sus hijos, mismos que surgen a partir de interesantes, inquietantes y maravillosas preguntas, que dan cuenta de la sorprendente forma en que argumentan, razonan y aprenden los niños.

Sumergirse en su lectura, nos permite darnos cuenta de aquello que le importa a los niños, aquello que les interesa o desean conocer, porque:


“El aprendizaje es un proceso deliberado que, a la vez que es el resultado de procesos de pensamiento propios, sólo marcha adecuadamente cuando el motor afectivo lo pone en funcionamiento.

Uno sólo aprende lo que quiere y de la forma que le resulta más interesante.

Uno sólo aprende lo que le interesa y en la medida misma en que le interesa. ¿De dónde viene, entonces, el afán de enseñar tantas cosas a los niños sin tener la mínima certeza de que deseen aprenderlas?” Diego Pineda

Hoy se sabe que detrás de cada pensamiento existe una emoción. Incluso hay quienes proponen el término sentipensar. ¿Y si reflexionamos sobre las emociones que se vinculan al proceso de aprendizaje? o ¿qué enseñamos a nuestros hijos sobre el aprender? ¿te has preguntado si te emociona aprender? ¿sabes cómo aprendes?

Creando bienestar

Esta imagen fue tomada al concluir un taller que ofrecí para el Instituto DIA

Sólo puedo decir que me siento muy feliz de tener la fortuna de amar lo que hago, de nutrir mi espíritu cada vez que “trabajo”.

Uno de los tantos aprendizajes de ese día, fue la sorpresa que me llevé al percibir que a pesar de las horas de espera para poder dar el taller, no estaba cansada en lo absoluto, me di cuenta que, como decía María Montessori:

“No es el trabajo lo que cansa, sino la falta de espíritu en él”

Deseo que más personas redescubran el sentimiento de lo que significa el trabajo y que este, se acerque cada vez más al espíritu, ya que:

“Es el trabajo exigido por la fuerza lo que cansa, pero si uno puede asimilar el trabajo espiritualmente; es decir, el trabajo que de alguna manera satisface el espíritu, entonces se convierte en un juego y uno se siente fuerte, feliz y más descansado” María Montessori.

Y si aunado a ello, tomamos la decisión consciente de tomar cada momento como una oportunidad para generar bienestar en nosotros mismos y en los demás, seguro el impacto de nuestra huella en este mundo trascenderá para bien. Al respecto, siento esperanza al pensar que…

Escríbeme, ¿Cómo te sientes con tu “trabajo”? ¿sabes qué hacer para procurarte bienestar? ¿contribuyes al bienestar de los demás? ¡Cuéntame!

Ser el adulto que quiero ser para presenciar el milagro del niño

Estaba embarazada cuando vi por primera vez un ambiente Montessori. En ese tiempo colaboraba con una escuela ofreciendo talleres para papás. El primer día tenía cita con la directora. Para llegar a su oficina, recorrí un pasillo donde se encontraban los distintos ambientes.

De reojo, pude mirar a través de las ventanas, y entonces… algo mágico sucedió: ahí estaban ellos, los niños, trabajando en absoluto silencio, la guía observando. El orden, la soltura, la maestría y la delicadeza con la que se desenvolvían dentro del espacio me dejó impactada.

Ese mismo día, cuando salieron de clases, pude entrar al ambiente.

Mi asombro creció aún más. Al estar dentro percibía una energía que es difícil poner en palabras, había algo ahí que me invitaba de manera automática a entrar en un estado de orden, concentración, curiosidad, paz, templanza…

Fue entonces cuando supe que Montessori era la filosofía educativa que deseaba para mi hijo.

Han pasado tres años desde entonces, de nuevo entro a un ambiente, ahora, el ambiente de mi hijo, la Casa de los Niños. Un día antes, Alexander me ha dicho que él será mi guía. Estoy emocionada, es un evento especial para ambos.

En silencio, realiza para mí la presentación de un material. En efecto, él es mi guía. Me muestra paso por paso cómo pule un candelabro, pica plátano, trabaja con las barras, comparte conmigo la torre rosa. Estoy tan contenta, que de manera inconsciente y por momentos, elevo el volumen de mi voz. Alexander se acerca a mí y de manera delicada susurra en mi oído: “mamá en el ambiente no gritamos”.

Coloca las cosas en orden, menciona que debe dejar los materiales preparados para el próximo niño que desee trabajar con ellos.

Ahora vamos al área de Vida práctica, voy detrás del niño, casi corriendo. Alexander voltea y suavemente me dice: “mamá en el ambiente no corremos”. Me siento perceptiva, cautivada, abierta a recibir de Alexander la riqueza de los aprendizajes que ha tenido durante su estancia en la escuela.  Son momentos únicos en los que se manifiesta la espiritualidad.

Volteo a mi alrededor e intercambio miradas con otros papás, nadie menciona ninguna palabra, pero sus ojos lo dicen todo. Me doy cuenta que no soy la única a quien se le han salido las lágrimas.

Es ahí cuando comprendo lo que decía María Montessori “el niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros”. Miro a Alexander y él me mira a mí, veo una expresión de satisfacción, alegría, contento por hacer cosas de manera autónoma, libre, independiente, puedo decir que está feliz.

El ambiente es un sistema en el que todo fluye, cada objeto tiene su lugar, cada material, cada espacio está dispuesto para que los saberes se den y se manifiesta la esencia de las personas, de la guía, del asistente, de los niños.

Viene a mi mente la frase de María Montessori “sólo podemos servir al desarrollo del niño, pues éste se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo”.

Educar en el amor, en armonía y con respeto es una fuerza poderosa que puede ayudarnos a transformar y transformarnos.

Para mí María Montessori es una fuente de inspiración, una guía que me inspira a ser el adulto que deseo ser para estar ahí y presenciar el milagro del niño.

Como mamá puedo decir a otros papás:

Quédate en una escuela en donde respeten al niño.

Quédate en una escuela que le ofrezca un entorno amoroso.

Quédate en una escuela en donde favorezcan su autonomía y libertad.

Quédate en una escuela donde cuiden su bienestar.

Quédate en una escuela donde confíen en su potencial.

Quédate en una escuela que verdaderamente se conciba a sí misma… como una auténtica Casa de los niños.

Organizaciones conscientes

Integrar sencillas prácticas en el día a día en los equipos de trabajo, puede llevarnos a crear hábitos que beneficien el bienestar de las personas en las organizaciones.

Cierra de una manera diferente la jornada laboral, te invito a llevar a cabo este ejercicio con los colaboradores de tu institución.

1.- Solicita a tu equipo de trabajo que apaguen sus computadoras 25 minutos antes de su hora de salida.

2.- Convócalos a una sesión en la que realizaran unos breves ejercicios de respiración con la intención de relajarse y centrar su atención en el momento presente.

3.- Invítalos a que formen un círculo para establecer contacto visual y poder percibir al otro.

4.- Puedes iniciar el diálogo con una pregunta sencilla ¿Qué tal estuvo tu día? No se vale contestar sólo bien, el objetivo es compartirse y expresar lo más relevante que nos haya sucedido a lo largo de la jornada. Más adelante puedes probar preguntas más puntuales y específicas, por ejemplo:

  • Nombra algún logro que hayas vivido
  • ¿Viviste algún momento difícil hoy?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cuál fue tu aprendizaje más importante?
  • ¿Te gustaría agradecer a algún miembro del equipo en particular?
  • Comparte tu momento más feliz del día

¿Te gustaría saber el final de la historia?

Equipos colaborativos más plenos, felices, atentos a sus emociones y procurando el bienestar de sí mismos, del otro y de sus organizaciones.

Crea puentes, escribe una nueva historia, muestra interés en las personas, y promueve espacios para que entre ellos puedan expresarse, en armonía y respeto, y una vez iniciado el camino, sigue adelante, no dejes de implementar, pasa la luz.

Y cuéntame ¿qué variables harías a esta propuesta? ¿cómo puedes enriquecer la dinámica? Me interesa escucharte.

Ser profesor diamante

Un profesor es similar a un diamante. Todos los días requerimos pulirnos para encontrar lo verdaderamente valioso dentro de nosotros y poder compartirlo.

Tomamos consciencia de lo que necesitamos mejorar y somos fuente de inspiración. Enseñamos con el ejemplo, fuera o dentro del salón, porque sabemos que si los niños notan que estamos interesados en su crecimiento, aprendizaje, bienestar y felicidad, entonces desearán ser como nosotros.

Nuestros días están llenos de obstáculos, oportunidades y momentos alegres, pero también difíciles, cuando sucede eso apelamos a lo más profundo de nuestro ser para conectarnos con aquello que nos impulsó a ser maestros y nos preguntamos:

¿Por qué elegí esta profesión?

Entonces, recordamos… es decir, “volvemos a pasar por el corazón” aquello que nos motiva, que amamos, que nos compromete con el otro y con nuestra vocación.

Regresamos a nuestro centro y cuidamos nuestras palabras, actitudes y acciones porque sabemos que estamos formando seres humanos y que lo que hagamos, digamos o dejemos de hacer tendrá un impacto en su vida.

Porque sabemos que los niños requieren que velemos por su mente, cuerpo y espíritu.

Que merecen de nosotros respeto, afecto y estructura, que demandan convertirnos en mediadores de su aprendizaje en un ambiente que les ofrezca cariño, retos y límites.

Que debemos ayudarlos a confiar, que sepan que sí pueden y que siempre estaremos a su lado para disfrutar sus logros, maravillarnos con sus hallazgos, acompañarlos y hacer que descubran lo mejor de sí.

Ser profesor diamante, ser profesor casa, profesor hogar, profesor lluvia, profesor viento, profesor agua, profesor viento. Ser para ser lo que se es con la mayor plenitud posible”

Sé.