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Autor: estephanie

✨Mamá ☞Asesor lingüístico #filósofa de nacimiento #periodista #facilitador de diálogos artesanales #creadora de experiencias de aprendizaje. Lover #networker. No me doy por vencida. #parenting #MontessoriBeliever hola@estephaniegonzalez.com
Sinfonía entre dar y recibir

Sinfonía entre dar y recibir

Analiza con detenimiento la siguiente frase:

“Cada expresión de la creación está al servicio de los demás”

Esta reflexión la compartió Mario Montessori en 1956 en una conferencia dictada en Holanda y que podemos leer bajo el título de Tendencias Humanas. Cada idea de este bello y profundo texto encierra una riqueza que nos permite comprender la existencia del ser humano, su lugar en el mundo y la correlación e interdependencia entre todos los seres vivos.

Cito uno de los fragmentos que captura la presencia del servicio a la vida:

La especie humana es uno de los muchos órganos que funcionan en un gran organismo. Sin lo que la rodea, la humanidad no podría existir, esto significa que la vida del hombre depende de todo lo que ha sido creado. Como ejemplo tomemos la cuestión de la subsistencia el hombre depende de los minerales, necesita de los vegetales, de los animales y de sus productos, por lo que podemos concluir que el hombre es una especie de parásito de su ambiente.

Sin embargo, cuando nos volvemos hacia los animales observamos lo mismo: ellos necesitan de las plantas o de otros animales y del agua para vivir. Si observamos a las plantas (en lo que alimento se refiere), parecen ser víctimas de las diferentes formas de vida ya mencionadas, pero nos percatamos de que a su vez, ellas necesitan de los animales para su alimento (excreciones, bióxido de carbono y, cuando mueren, su cuerpo es un alimento esencial para ellas).

Por otro lado, el desecho de las plantas, el oxígeno, es absorbido por los hombres y los animales y es uno de los factores más importantes en su vida. De estos ejemplos podemos observar que existe entre los diferentes componentes del mundo una interdependencia que forma una unidad; tanta, que si uno de sus componentes llegara a faltar, el resto dejaría de existir. […]

En la naturaleza, la mariposa absorbe el néctar de la flor; pero al mismo tiempo, sin ser consciente de ello, la mariposa la fertiliza y así la planta continuará reproduciéndose y existiendo.

Así, la característica fundamental parece ser prestar servicio sin ser consciente de hacerlo.

Imagen extraída del texto Tendencias Humanas, aquí se desea representar el intercambio inconsciente del servicio y como la vida de los seres humanos depende de las plantas, de los animales, del agua, de la tierra y del sol.

De esta manera observamos como todo el tiempo en todo momento, todos los seres vivos estamos en el constante ciclo del dar y recibir.

¿Y si lo seres humanos tomamos la decisión de hacerlo con un elevado nivel de compromiso, consciencia y amor?

Somos parte de un universo infinito, no somos centro de este.

Pausa

….

Respira

Lee en voz alta

Soy parte de un universo infinito

Respira

Actuemos de forma responsable con la vida, siendo un ayuda para ella. Contribuyendo al equilibrio y paz mundial.

Ocupémonos de nuestros pasos y de las huellas que dejamos.

Hagamos música juntos, interpretemos con armonía la sinfonía del dar y recibir.

Días de descanso

Días de descanso

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

¿De qué tendrías que vaciarte en este momento de tu vida? ¿Te das días de descanso? ¿Te permites descansar? ¿Permites que tus hijos descansen? ¿Qué dirían tus hijos que les estás enseñando sobre el descanso? ¿Qué aprendiste sobre el descansar? ¿Cómo eran tus vacaciones cuando eras niño?

Todas estas preguntas vienen a mi mente, justo unas semanas antes de que inicie el periodo vacacional.

¿Cómo lograr un equilibrio entre el trabajo y el descanso? ¿Cómo lograr compartir tiempo de calidad con experiencias que nos enriquezcan como familia? ¿Cómo disfrutar y no padecer las vacaciones con los hijos? ¿Cómo lograr que sea una oportunidad para conectarse y no estresarse?

Comparto algunas recomendaciones para poner en práctica:

Tener apertura. Para permitirnos hacer cosas diferentes, probar alimentos nuevos, conocer lugares, personas, aprender a través de la experiencia de salir de nuestra zona de confort.

Planificar. Distribuir las actividades con base en los días de vacaciones, el presupuesto y los horarios disponibles de cada papá. Ojo, no se trata de salir de una rutina de actividades escolares y extraescolares para tratar de llenar el tiempo con actividades de verano y que terminen más cansados de como iniciaron las vacaciones.

Comunicar. Todos los miembros de la familia son importantes, investiga, propón, pregunta qué quieren hacer en estos días. Lo importante es expresar asertivamente lo que se desea, lo que se quiere y definir lo que es viable. Tener claras las expectativas de cada uno y sentir la confianza para decir lo que pensamos y sentimos.

Ser un adulto preparado. Ya sea que se queden en casa la mayoría del tiempo vacacional o salgan de viaje, sé siempre un adulto preparado, permite que haga cosas por sí mismo, dale una estructura, no propicies que duerma menos horas o que se desvele, procura que tenga a su alcance libros, hojas blancas, colores, crayolas, plastilina, juegos de mesa, pinturas, instrumentos musicales, es decir, elementos que le ayuden a desarrollar su creatividad.

Diversificar. Esta es una oportunidad para hacer cosas que no hacen usualmente: visitar a algún familiar o amigo que viva en otro lugar, tomar alguna clase fuera de lo común, visitar museos o viajar a distintos lugares. Es fundamental propiciar el hacer cosas que impliquen un reto. Sin embargo, no te olvides de permitirte y permitirle: descansar.

Vincular. Observa a tu hijo con atención y en silencio. Observa qué te llama la atención, permite que él te observe, date la oportunidad de vincularse a través de la observación y escribe los descubrimientos en una bitácora. Comparte lo que consideres pertinente con su maestra o con los adultos que también cuiden de él.

Conocer(se) Date tiempo para conocer de cerca a tu hijo y que él te conozca. Cuéntale anécdotas de cuando eras pequeño, muéstrale fotos, juega con él a lo que jugabas cuando eras niño, conversa, cocina, juega, soplen burbujas de jabón, caminen en silencio, descalzos en el pasto o simplemente descansen.

Diario de vacaciones. Realicen juntos un diario de vacaciones, invítalo a dibujar o describir las actividades que realiza, con quien lo hace, lo que le gustó de algún lugar, lo que no le gustó y lo que le gustaría hacer. Este diario podrá compartirlo con alguien más de su familia, incluso en la escuela.

Sin celulares por favor. No caigas en la tentación de conectar a tu hijo al ipad, celular, televisión o cualquier dispositivo electrónico. Los niños y los adultos necesitan interactuar con personas, jugar con el agua, imaginar, correr, llenarse de tierra, mirarse a los ojos, no vivir la vida a través de una pantalla.

Recuerda, el mejor regalo para un hijo es un poco de tu tiempo cada día.

Los niños necesitan vacaciones para estar contigo

Los niños necesitan vacaciones para estar contigo

Las vacaciones de tus hijos no necesariamente significan que tú también tengas todo el tiempo libre del mundo para pagar unas vacaciones en la otra punta del planeta, ni mucho menos.

Las vacaciones de tus hijos se deben transformar en momentos especiales, en experiencias a tu lado, con el tiempo libre que tengas disponible.

Los niños saben que sus padres trabajan, que no tienen todo el tiempo del mundo, que tendrán que ir a cursos de verano y madrugar para ir a las aulas matinales de tal forma que a sus padres les dé tiempo de llegar a la oficina a su hora.

También es posible que los niños deban quedarse con los abuelos o que mientras los padres trabajen en casa ellos se armen de paciencia esperando esas experiencias junto a sus padres. 

Son muchas las vidas diferentes, cada familia es un mundo, pero todos los niños necesitan lo mismo en sus vacaciones: estar contigo.

La felicidad de las vacaciones familiares

En las vacaciones de los hijos las rutinas de todo el año cambian y eso no tiene que ser malo. Nos adaptamos de otro modo a los días estivales. Incluso, se aprecia más los momentos de desconexión del estrés y de conexión familiar. Se planean más actividades durante la semana después del trabajo, durante los fines de semana o durante los días libres. Quizá sí consigas algunos días de vacaciones para pasar en familia. La sensación de libertad es muy apreciada, aunque sólo sea un rato al día.

Porque lo que importa es la actitud ante las circunstancias y mostrar a los hijos que en sus vacaciones: ellos son lo primero después de haber cumplido con las obligaciones laborales.

Los juguetes por ejemplo, son importantes para tus hijos y su desarrollo… Pero estar y disfrutar a tu lado tiene un impacto mucho mayor en el bienestar emocional de los hijos. Las experiencias familiares en vacaciones producen en los niños una gran sensación de bienestar emocional que se transforma en felicidad, en unión familiar y en vínculo afectivo. Los viajes de vacaciones (aunque sean 3 días), las experiencias diarias (como ir un ratito a la playa después del trabajo), ir a visitar a familiares, quedarse en casa haciendo una cena especial en la terraza para disfrutar del fresco nocturno del verano… Todo esto, ayudará a que los niños sean felices.

Esta felicidad no se puede cambiar por regalos materiales, ni juguetes, ni videoconsolas, ni por pasarse el día en la calle jugando a la pelota a pleno sol… Los niños quizá no te lo sepan decir, pero ellos te necesitan a ti. Necesitan saber que después de tus obligaciones laborales en sus vacaciones, ellos son lo primero en tu vida.

Son los mejores recuerdos

Los niños que disfrutan de experiencias familiares durante el verano volverán en agosto a la escuela con mayor motivación porque se sentirán más felices de las experiencias vividas en familia y estarán más atentos y dispuestos en la escuela.

Vivir experiencias familiares (tanto en vacaciones o no), tiene un gran impacto a largo plazo para los niños, porque les ayuda a crecer emocionalmente y a formarse como personas. Las vacaciones y experiencias familiares son los mejores recuerdos cuando se llega a la edad adulta, por lo que es muy importante luchar para que los niños puedan tener una buena memoria familiar y sentir esa felicidad cada vez que piensen en ello.

La felicidad no se consigue a través de cosas materiales, se consigue a través de las experiencias vividas. Y los niños, la encuentran a tu lado, viviendo experiencias familiares en vacaciones.

Texto escrito por Mª José Roldán


Primero ordena y limpia tu habitación, luego cambia al mundo.

Primero ordena y limpia tu habitación, luego cambia al mundo.

¿Qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario? En una aparición ahora famosa en el podcast de Joe Rogan, el psicólogo Jordan B. Peterson señaló lo extraño que es que muchos jóvenes comprometidos políticamente estén preocupados por reorganizar la sociedad y el sistema económico cuando ni siquiera pueden organizar sus propios dormitorios. Él dijo:

Jóvenes de 18 años, no estén arreglando la economía, no saben nada de la economía. Es una máquina compleja masiva que va más allá de la comprensión de cualquiera. Entonces, ¿pueden incluso limpiar su propia habitación? No. Bueno, piensen en eso. Deben pensar en eso, porque si ni siquiera pueden limpiar su propia habitación, ¿quién diablos son para dar consejos al mundo?

De hecho, como lo demostraron los filósofos económicos Ludwig von Mises, FA Hayek y Leonard Read, una economía de mercado es tan desconcertantemente compleja que incluso un planificador central omnisciente y perfectamente virtuoso (presumiblemente con una oficina inmaculada) no podría esperar planearlo de manera central. Entonces, ¿qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario?

Y, sin embargo, muchos jóvenes son ardientes en cuanto a «cambiar el mundo» y son profundamente negligentes con su pequeño rincón del mundo, su habitación. Este acercamiento a la vida es una receta para la angustia y la depresión.

Cambiar cosas que no puedes cambiar conduce a sentimientos de frustración e impotencia. Y descuidar las cosas que puedes cambiar lleva al estancamiento y la crisis.

La prescripción del Dr. Peterson para este trastorno de la vida es la siguiente:

Mi sensación es que si quieres cambiar el mundo, comienzas desde ti mismo y trabajas hacia afuera, porque desarrollas tu competencia de esa manera.

Esto hace eco a la sabiduría de Confucio, quien dijo:

Para poner el mundo en orden, primero debemos poner a la nación en orden; para poner a la nación en orden, primero debemos poner a la familia en orden; poner en orden a la familia; Primero debemos cultivar nuestra vida personal; Primero debemos enderezar nuestros corazones.

Peterson continúa:

El mundo se presenta como una serie de rompecabezas, algunos de los cuales eres capaz de resolver y otros que no. Tienes muchos rompecabezas por delante que puedes resolver, pero decides no hacerlo. Esas son las cosas que pesan sobre tu conciencia (…)
Porque la pregunta es, ¿cuánto estamos contribuyendo al hecho de que la vida es una catástrofe existencial y una tragedia? ¿Cuánto está contribuyendo nuestra propia corrupción a eso? Esa es una pregunta que realmente vale la pena.
Las cosas que dejas sin hacer. Porque estás enojado, estás resentido, o eres perezoso. Tienes inercia. Bien, consulta a tu conciencia y dice: ‘Bueno, ya sabes, ese lugar allí podría necesitar un poco de trabajo’. Es lo mismo que trabajar en ti mismo. Y así limpia eso, porque puedes. Y entonces las cosas son un poco más claras a tu alrededor. Y estás un poco mejor, porque has practicado un poco. Y entonces eres un poco más fuerte. Y entonces algo más se manifiesta y dice: ‘Bueno, quizás también puedas intentar reparar esto o aquello.’ Así que decides hacer eso y eso se vuelve un poco más prístino. Y así…»

y luego quizás aprendas lo suficiente haciendo eso para que puedas arreglar un poco a tu familia, y luego de haber hecho eso, tendrás suficiente carácter para que cuando trates de operar en el mundo, en tu trabajo , o tal vez en las esferas sociales más amplias, que serás una fuerza para el bien en lugar del daño …

El mandato de Peterson para que las personas «limpien sus habitaciones» ha golpeado un nervio con los jóvenes y se ha vuelto viral. Un sinnúmero de oyentes de Peterson han informado de cómo han cambiado sus vidas y cómo empezó todo con la limpieza de sus habitaciones.

Esto es genial para la «economía» y «el mundo» también, porque la mejora de esos agregados consiste en la mejora de las vidas individuales y las carreras que los conforman. Y tal mejora individual solo puede ocurrir verdaderamente a través de la responsabilidad individual y la acción.

El consejo de Peterson es comenzar con poco: comience con su propia vida y su propio dominio de competencia. También aconseja comenzar poco a poco en el sentido de comenzar con tareas relativamente fáciles. La limpieza de una esquina de su habitación puede ser uno de los elementos más fáciles de su lista de tareas pendientes. Pero el hecho de que sea fácil lo convierte en un excelente lugar para comenzar, ya que realmente puedes lograrlo incluso si tu fuerza de voluntad no es particularmente alta.

Una vez que lo haces, la pequeña sensación de logro se alimenta de tu autoeficacia y te da suficiente fuerza de voluntad para hacer algo un poco más difícil: tal vez pagar una factura. Lograr eso fortalece aún más tu autoeficacia, permitiéndote hacer una hazaña aún mayor, y así sucesivamente. Si te mantienes en ello, eventualmente puedes aumentar y lograr cosas realmente impresionantes en tu vida y carrera. Esto es lo que yo llamo «ventaja mecánica espiritual».

Información de Dan Sanchez

El maestro es el niño

El maestro es el niño

Alexander Mourot, cuenta la fascinante experiencia de los niños con su guía durante dos ciclos escolares.

En este documental observarás el día a día de niños de 3 a 6 años de la escuela Montessori más antigua de Francia.

En el aula, los niños tienen libertad para moverse y escoger sus propias actividades, trabajando de manera individual o en grupos en un ambiente calmado y tranquilo.

 El maestro ocupa un lugar muy discreto. 

Mientras un niño hace divisiones, otro duerme, otro lee, otros hacen pan, otros ríen.

La recaudación para fines humanitarios es una elemento importante de la metodología Montessori. Por ello, los fondos recaudados se entregarán al Albergue San Cristóbal que ayuda a más de 900 perros en situación de calle.

Trailer

Fecha

Jueves 20 junio 17:45 horas Lugar Cinépolis Diana  Avenida Paseo de la Reforma 423 Ciudad de México.

Costo del boleto $150 Compra tus boletos Aquí

Escribir en cursiva, emergencia cultural.

Escribir en cursiva, emergencia cultural.

¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva?

La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas. Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir con letra de imprenta. Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca, periodistas italianos interesados en el tema, se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural. Muchos expertos se inclinan por la última alternativa. En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros. Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología.

“La pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar”

En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.

“El escribir en letra de imprenta, alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración”

Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.

Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable.

Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá, pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir.

Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo. Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta.

“La calidad que tiene la grafía es ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas”

Carta de Frida Kahlo a su mamá.
Carta escrita por Federico García Lorca.
Postal escrita en cursiva, 1974.
Carta dirigida a Rafael Nadal, publicada en twitter.

Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere. En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva. Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado, desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla, como los sumerios, para poder pensar con calma. Eco propone que:

“Así como en la era del avión se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello y para facilitar su desarrollo psicomotor”

Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time, titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, “nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia. Y, sí -admite su autora, Claire Suddath-, tal vez seamos algo más perezosos. La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer”. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo.

Guillermo Jaime Etcheverry, educador y ensayista. Consulta el artículo original aquí.

Edison´s Day

Edison´s Day

¿Qué pasa cuando existe un adulto preparado que acompaña el desarrollo del niño? Observar un día en la vida de Edison, nos revela cómo podemos facilitar la libertad, autonomía e independencia de los pequeños con base en la filosofía de María Montessori.

Encontrar los caminos

Encontrar los caminos

Nancy Matthews Elliott

Una fe inquebrantable en el potencial del niño, un profundo amor por contribuir a su desarrollo, una auténtica vocación de servir a la vida. Nancy Matthews no conocía el alcance de sus palabras, de su apasionada creatividad por encontrar la forma de ayudar a su plan cósmico y al de su hijo. Sin duda, un auténtico ejemplo de lo que una madre es capaz de hacer con bondad, inteligencia, voluntad e interés.

Por que cuando uno tiene un porque,

encuentra los comos.

¿Qué historia quieres contar sobre tú y tu mamá?

¿Qué podrían decir tus hijos sobre la historia que estás construyendo con ellos?

Homo ConCors

Homo ConCors

De acuerdo conSilvana Montanaro, el ser humano se compone de al menos seis partes, cada una de ellas con sus propias necesidades básicas, y, cuando se desarrollan bien, pueden manifestar toda la riqueza del potencial humano.

Una de ellas es el Homo concors con=juntos; cor = corazón. Este es el ser humano que desea eliminar las barreras entre los humanos, pues reconoce que tenemos la misma naturaleza y las mismas necesidades básicas. También reconoce que cada persona aporta algo especial a la humanidad, y por lo tanto, todos podemos enriquecernos al participar y compartir la vida en paz y amistad.

“Esto incluye la necesidad de una humanidad unida basada en la toma de consciencia de que somos una sola forma de vida, un solo planeta, y que todos somos igualmente responsables del cuidado y progreso del ambiente humano”

El deseo global de unidad entró en la agenda social de una manera concreta inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial cuando se decidió crear las Naciones Unidas.

Aún no hemos alcanzado completamente esta meta, pero, en todas partes las personas que han llegado a este nivel de desarrollo están haciendo grandes esfuerzos. En ese sentido, podemos abrigar verdaderas esperanzas de un presente y futuro mejor para nuestros hijos.

Silvana Montanaro, en Un ser humano.

El libro que comparto a continuación podemos usarlo como vehículo de mediación para compartir que cada momento es una oportunidad para contribuir a la paz. Descárgalo en el siguiente link:

Have you filled a bucket today?
Nutrientes para el cerebro

Nutrientes para el cerebro


“La educación que desarrolla simultáneamente distintos canales sensoriales, da a los niños la permanente oportunidad de tener un cerebro capaz de recibir un flujo más rico de información del mundo exterior.
Con estímulos más ricos, podemos esperar una vida más rica para cada ser humano y, ojalá una mejor comunicación y comprensión entre un mayor número de seres humanos”

Silvana Quattrocchi Montanaro 


Educación para la vida

Educación para la vida

La inteligencia, una personalidad equilibrada y la unificación de la humanidad como un organismo único son lo más valioso que tenemos. Entonces, lo que hoy necesitamos es una educación que forme una personalidad capaz de reconocer la grandeza del hombre.

María Montessori

Contar historias

Contar historias

Recuperar historias

Como si fueran piezas de rompecabezas

Que el papel sea un reflejo de la pasión, de la sorpresa

De la emoción, de los proyectos,

De los deseos y de los sueños.

Puede ser cualquier cosa,

Se alinean las estrellas, se cuenta una persona,

Porque al conocer personas,

Se conocen sus historias.

Pero también hay silencio,

Silencio que da fe,

Silencio que da luz,

Para así poner en palabras,

El sentir, el pedir, el fluir.

Recuperar historias

Con un interés genuino,

Conectar con emoción

Vincular palabras y sucesos

Escribir es resonar

Sentir la poesía

Unir los cabos sueltos

Honrar los sentimientos.

Recuperar historias que converjan,

Preguntar, investigar…

Como si lo hubiera hecho

Muchas veces antes

Sentí y siento el valor,

La lista de sucesos:

Estar, recibir, mirar, regresar,

Resonar, construir, nutrir.

Recuperar historias

Fluir con la experiencias,

Cerrar capítulos.

Enriquecer la vida,

Avanzar, seguir avanzando,

Para tejer, nuevas historias…

Saborear el aprendizaje

Saborear el aprendizaje

Aprender a aprender es una habilidad que podemos fortalecer si comenzamos a preguntarnos cuatro sencillas preguntas:

  1. ¿Qué aprendí?
  2. ¿Qué tuve que hacer para lograr aprender esto que aprendí?
  3. ¿Para qué me sirvió?
  4. ¿Cómo lo puedo aplicar en las distintas áreas de mi vida?
  5. ¿Cómo me sentí durante el proceso?
  6. ¿Cómo puedo transmitir esto que aprendí?

En la medida en que realmente nos cuestionemos, con el objetivo de verbalizar paso por paso, qué hicimos para realizar cualquier proceso o acción, lograremos integrar a nuestro ser, prácticas y hábitos que nos facilitarán ser más conscientes del cómo y los para qué.

Y cuando ya lo hayamos adquirido como una práctica personal, entonces también podremos ayudar a otros a aprender a aprender.

Cuéntame, ¿te has puesto a pensar cómo te sientes cuando ayudas a alguien a aprender a aprender? ¿qué te emociona aprender? No olvides que:

“Sólo se aprende lo que emociona, sólo se enseña lo que seduce” Juanjo Vergara.

Y si de despertar el deseo por aprender se trata, observa a los niños, ellos son unos maravillosos maestros para contagiarnos la motivación interna de descubrirnos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Filosofía para niños

Filosofía para niños

Siempre me ha fascinado conocer personas interesadas genuinamente en el desarrollo de los niños. Gracias al Centro Educativo para la Creación Autónoma en Prácticas Filosóficas, pude conocer a Diego Pineda. Entre otras cosas, comparto con él, la interminable capacidad de asombro que te reconecta con tu ser niño, misma que renace cuando te conviertes en padre.

En varios de sus libros Diego Pineda escribe cuentos en los que refleja algunos diálogos que sostiene en los primeros años de vida de sus hijos, mismos que surgen a partir de interesantes, inquietantes y maravillosas preguntas, que dan cuenta de la sorprendente forma en que argumentan, razonan y aprenden los niños.

Sumergirse en su lectura, nos permite darnos cuenta de aquello que le importa a los niños, aquello que les interesa o desean conocer, porque:


“El aprendizaje es un proceso deliberado que, a la vez que es el resultado de procesos de pensamiento propios, sólo marcha adecuadamente cuando el motor afectivo lo pone en funcionamiento.

Uno sólo aprende lo que quiere y de la forma que le resulta más interesante.

Uno sólo aprende lo que le interesa y en la medida misma en que le interesa. ¿De dónde viene, entonces, el afán de enseñar tantas cosas a los niños sin tener la mínima certeza de que deseen aprenderlas?” Diego Pineda

Hoy se sabe que detrás de cada pensamiento existe una emoción. Incluso hay quienes proponen el término sentipensar. ¿Y si reflexionamos sobre las emociones que se vinculan al proceso de aprendizaje? o ¿qué enseñamos a nuestros hijos sobre el aprender? ¿te has preguntado si te emociona aprender? ¿sabes cómo aprendes?

Creando bienestar

Creando bienestar

Esta imagen fue tomada al concluir un taller que ofrecí para el Instituto DIA

Sólo puedo decir que me siento muy feliz de tener la fortuna de amar lo que hago, de nutrir mi espíritu cada vez que “trabajo”.

Uno de los tantos aprendizajes de ese día, fue la sorpresa que me llevé al percibir que a pesar de las horas de espera para poder dar el taller, no estaba cansada en lo absoluto, me di cuenta que, como decía María Montessori:

“No es el trabajo lo que cansa, sino la falta de espíritu en él”

Deseo que más personas redescubran el sentimiento de lo que significa el trabajo y que este, se acerque cada vez más al espíritu, ya que:

“Es el trabajo exigido por la fuerza lo que cansa, pero si uno puede asimilar el trabajo espiritualmente; es decir, el trabajo que de alguna manera satisface el espíritu, entonces se convierte en un juego y uno se siente fuerte, feliz y más descansado” María Montessori.

Y si aunado a ello, tomamos la decisión consciente de tomar cada momento como una oportunidad para generar bienestar en nosotros mismos y en los demás, seguro el impacto de nuestra huella en este mundo trascenderá para bien. Al respecto, siento esperanza al pensar que…

Escríbeme, ¿Cómo te sientes con tu “trabajo”? ¿sabes qué hacer para procurarte bienestar? ¿contribuyes al bienestar de los demás? ¡Cuéntame!

Ser el adulto que quiero ser para presenciar el milagro del niño

Ser el adulto que quiero ser para presenciar el milagro del niño

Estaba embarazada cuando vi por primera vez un ambiente Montessori. En ese tiempo colaboraba con una escuela ofreciendo talleres para papás. El primer día tenía cita con la directora. Para llegar a su oficina, recorrí un pasillo donde se encontraban los distintos ambientes.

De reojo, pude mirar a través de las ventanas, y entonces… algo mágico sucedió: ahí estaban ellos, los niños, trabajando en absoluto silencio, la guía observando. El orden, la soltura, la maestría y la delicadeza con la que se desenvolvían dentro del espacio me dejó impactada.

Ese mismo día, cuando salieron de clases, pude entrar al ambiente.

Mi asombro creció aún más. Al estar dentro percibía una energía que es difícil poner en palabras, había algo ahí que me invitaba de manera automática a entrar en un estado de orden, concentración, curiosidad, paz, templanza…

Fue entonces cuando supe que Montessori era la filosofía educativa que deseaba para mi hijo.

Han pasado tres años desde entonces, de nuevo entro a un ambiente, ahora, el ambiente de mi hijo, la Casa de los Niños. Un día antes, Alexander me ha dicho que él será mi guía. Estoy emocionada, es un evento especial para ambos.

En silencio, realiza para mí la presentación de un material. En efecto, él es mi guía. Me muestra paso por paso cómo pule un candelabro, pica plátano, trabaja con las barras, comparte conmigo la torre rosa. Estoy tan contenta, que de manera inconsciente y por momentos, elevo el volumen de mi voz. Alexander se acerca a mí y de manera delicada susurra en mi oído: “mamá en el ambiente no gritamos”.

Coloca las cosas en orden, menciona que debe dejar los materiales preparados para el próximo niño que desee trabajar con ellos.

Ahora vamos al área de Vida práctica, voy detrás del niño, casi corriendo. Alexander voltea y suavemente me dice: “mamá en el ambiente no corremos”. Me siento perceptiva, cautivada, abierta a recibir de Alexander la riqueza de los aprendizajes que ha tenido durante su estancia en la escuela.  Son momentos únicos en los que se manifiesta la espiritualidad.

Volteo a mi alrededor e intercambio miradas con otros papás, nadie menciona ninguna palabra, pero sus ojos lo dicen todo. Me doy cuenta que no soy la única a quien se le han salido las lágrimas.

Es ahí cuando comprendo lo que decía María Montessori “el niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros”. Miro a Alexander y él me mira a mí, veo una expresión de satisfacción, alegría, contento por hacer cosas de manera autónoma, libre, independiente, puedo decir que está feliz.

El ambiente es un sistema en el que todo fluye, cada objeto tiene su lugar, cada material, cada espacio está dispuesto para que los saberes se den y se manifiesta la esencia de las personas, de la guía, del asistente, de los niños.

Viene a mi mente la frase de María Montessori “sólo podemos servir al desarrollo del niño, pues éste se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo”.

Educar en el amor, en armonía y con respeto es una fuerza poderosa que puede ayudarnos a transformar y transformarnos.

Para mí María Montessori es una fuente de inspiración, una guía que me inspira a ser el adulto que deseo ser para estar ahí y presenciar el milagro del niño.

Como mamá puedo decir a otros papás:

Quédate en una escuela en donde respeten al niño.

Quédate en una escuela que le ofrezca un entorno amoroso.

Quédate en una escuela en donde favorezcan su autonomía y libertad.

Quédate en una escuela donde cuiden su bienestar.

Quédate en una escuela donde confíen en su potencial.

Quédate en una escuela que verdaderamente se conciba a sí misma… como una auténtica Casa de los niños.

Organizaciones conscientes

Organizaciones conscientes

Integrar sencillas prácticas en el día a día en los equipos de trabajo, puede llevarnos a crear hábitos que beneficien el bienestar de las personas en las organizaciones.

Cierra de una manera diferente la jornada laboral, te invito a llevar a cabo este ejercicio con los colaboradores de tu institución.

1.- Solicita a tu equipo de trabajo que apaguen sus computadoras 25 minutos antes de su hora de salida.

2.- Convócalos a una sesión en la que realizaran unos breves ejercicios de respiración con la intención de relajarse y centrar su atención en el momento presente.

3.- Invítalos a que formen un círculo para establecer contacto visual y poder percibir al otro.

4.- Puedes iniciar el diálogo con una pregunta sencilla ¿Qué tal estuvo tu día? No se vale contestar sólo bien, el objetivo es compartirse y expresar lo más relevante que nos haya sucedido a lo largo de la jornada. Más adelante puedes probar preguntas más puntuales y específicas, por ejemplo:

  • Nombra algún logro que hayas vivido
  • ¿Viviste algún momento difícil hoy?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cuál fue tu aprendizaje más importante?
  • ¿Te gustaría agradecer a algún miembro del equipo en particular?
  • Comparte tu momento más feliz del día

¿Te gustaría saber el final de la historia?

Equipos colaborativos más plenos, felices, atentos a sus emociones y procurando el bienestar de sí mismos, del otro y de sus organizaciones.

Crea puentes, escribe una nueva historia, muestra interés en las personas, y promueve espacios para que entre ellos puedan expresarse, en armonía y respeto, y una vez iniciado el camino, sigue adelante, no dejes de implementar, pasa la luz.

Y cuéntame ¿qué variables harías a esta propuesta? ¿cómo puedes enriquecer la dinámica? Me interesa escucharte.

Ser profesor diamante

Ser profesor diamante

Un profesor es similar a un diamante. Todos los días requerimos pulirnos para encontrar lo verdaderamente valioso dentro de nosotros y poder compartirlo.

Tomamos consciencia de lo que necesitamos mejorar y somos fuente de inspiración. Enseñamos con el ejemplo, fuera o dentro del salón, porque sabemos que si los niños notan que estamos interesados en su crecimiento, aprendizaje, bienestar y felicidad, entonces desearán ser como nosotros.

Nuestros días están llenos de obstáculos, oportunidades y momentos alegres, pero también difíciles, cuando sucede eso apelamos a lo más profundo de nuestro ser para conectarnos con aquello que nos impulsó a ser maestros y nos preguntamos:

¿Por qué elegí esta profesión?

Entonces, recordamos… es decir, “volvemos a pasar por el corazón” aquello que nos motiva, que amamos, que nos compromete con el otro y con nuestra vocación.

Regresamos a nuestro centro y cuidamos nuestras palabras, actitudes y acciones porque sabemos que estamos formando seres humanos y que lo que hagamos, digamos o dejemos de hacer tendrá un impacto en su vida.

Porque sabemos que los niños requieren que velemos por su mente, cuerpo y espíritu.

Que merecen de nosotros respeto, afecto y estructura, que demandan convertirnos en mediadores de su aprendizaje en un ambiente que les ofrezca cariño, retos y límites.

Que debemos ayudarlos a confiar, que sepan que sí pueden y que siempre estaremos a su lado para disfrutar sus logros, maravillarnos con sus hallazgos, acompañarlos y hacer que descubran lo mejor de sí.

Ser profesor diamante, ser profesor casa, profesor hogar, profesor lluvia, profesor viento, profesor agua, profesor viento. Ser para ser lo que se es con la mayor plenitud posible”

Sé.

Saber demostrar amor

Saber demostrar amor

La autoestima es el afecto que sentimos por nuestra propia persona, independientemente de nuestra condición.

Enseñar a los niños a quererse y valorarse, se logra transmitiéndoles el amor que les tenemos, el valor que les damos y el respeto que sentimos por ellos.

Para fortalecer su autoestima es necesario saber demostrar nuestro amor con caricias, besos, abrazos y palabras. No se debe dar por sentado que los niños saben que los queremos, generalmente dicen con exactitud todo lo que hacen mal porque cuando cometen una falta se los decimos inmediatamente, pocos son los que tienen exacto conocimiento de sus habilidades o de sus cualidades; así que nombremos qué cosas hacen bien, reconozcamos sus méritos.

Necesitan sentir que son capaces de hacer cosas, para ello es necesario asignar responsabilidades por pequeñas que sean, pues constituyen un reto. Nadie puede sentirse responsable si no asume obligaciones y las consecuencias de las propias decisiones.

Los niños deben aprender a tomar decisiones. Si son buenas, saben que optaron bien. Si la decisión no es la mejor, aprenderán que los fracasos ayudan a construir futuros éxitos.

Evitemos ayudar demasiado, cuando sobreprotegemos, generalmente hacemos sentir que no son capaces. Un elemento fortalecedor de la autoestima es hacer sentir a nuestros hijos que pueden hacer las cosas por sí mismos y que lo pueden hacer bien. Recordemos  que no siempre estararemos allí para solucionar sus dificultades.

Vínculos para crecer

Vínculos para crecer

Hoy en día, resulta vital reflexionar sobre cómo me relaciono, desde dónde establezco vínculos y qué actitudes cultivo para que mi convivencia con el otro sea una oportunidad de crecimiento.

El ser humano es un ser social y como tal, requiere relaciones plenas.  Incluso se dice que la calidad de nuestra vida está relacionada con la calidad de nuestras relaciones.

¿Qué acciones puedo realizar para construir vínculos afectivos  y sanos con el otro?

  • Ser sencillo. Actuar con naturalidad y amabilidad para que puedan acercarse,  por otro lado, procurar establecer diálogos horizontales.
  • Dar. Ofrecer mi tiempo, escucha activa y empatía, pues nada mejor que saber que existe alguien con quien uno se puede sentir escuchado.
  • Ofrecer atención plena. Silenciar mis propios pensamientos mientras facilito diálogos, esto me permitirá comprender y que el otro se sienta comprendido.
  • Mirar al otro tal y como es. Con ello generaré confianza incondicional.
  • Invitar a romper sus propios límites. Sacar lo mejor de cada uno. Los retos son desafiantes, emocionantes, fundamentales para nuestro crecimiento.
  • Invitar a soñar. Realizar preguntas que abran la puerta a la imaginación, a concebir otras posibilidades.
  • Ayudar a descubrir cosas nuevas. Jamás olvidamos a quienes nos facilitan darnos cuenta de cosas que no sabíamos de nosotros mismos o de nuestro entorno.
  • Ser auténtico. Construir vínculos sinceros que ayuden a crecer.
Los ciclos de la vida

Los ciclos de la vida

Cuando era niña asistía a fiestas infantiles en las que jugaba a las cebollitas, a pegarle la cola al burro, a carreras de costales, a sostener con una cuchara un huevo y caminar sin que se nos cayera, a las atrapadas, a doña blanca, a las estatuas de marfil, a los quemados, a la botella, las escondidas o a la lotería. El juego era parte fundamental de la celebración. El juego nos invitaba a realmente convivir y fortalecer los vínculos afectivos no sólo entre los niños, también entre papás e hijos.

Todos estos juegos nos permitían a través de los cantos, las rondas, el movimiento corporal, el equilibrio o la fascinante incertidumbre de encontrar el mejor escondite, a cultivar nuestra creatividad a estar en el presente, a simplemente estar…

Luego del juego, dábamos paso a uno de los rituales más esperados por todos: Las Mañanitas. Ese momento es muy especial para el festejado, las luces del lugar se apagan en señal de que cantaremos en su honor: ¡Venimos todos con gusto y placer a felicitarte!

En medio de la oscuridad, nuestra atención se centra en la luz de las velas, observamos que cierra los ojos para pedir un deseo y permanecemos en silencio, uniendo nuestra energía a su intención, conservando la magia de la atmósfera que hemos creado.

***

Hacer un alto para celebrar el inicio de un nuevo ciclo, nos recuerda la circularidad del tiempo. Reconectémonos con esa antigua forma de festejar, en la que compartir, jugar, cantar, conversar, mirarnos y abrazarnos nos ayuda a preservar las dinámicas relacionales que nos hicieron humanos.

Otorguemos un valor especial a la importancia de celebrar el inicio y cierre de ciclos, recordemos que es una excelente oportunidad para estar juntos y recordarnos.

¿Con quién eliges compartir ese momento?

Dopamina natural

Dopamina natural

¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando recordamos momentos agradables? 

Cuando traemos a nuestra mente instantes en los que vivimos algún sentimiento vinculado a una sensación de bienestar, automáticamente, nuestro cerebro manda una señal que incrementa el nivel de dopamina en nuestro cuerpo.

La dopamina es un neurotransmisor cerebral que se relaciona con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer.

El efecto que tiene en nuestra vida es que ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, nos da energía, motivación y reduce la ansiedad.

A partir de este conocimiento, podemos construir un nuevo hábito: darnos tiempo para recordar momentos agradables.

Si realizamos esta acción de manera consiente, puede convertirse en una herramienta muy útil en momentos en los que necesitamos reducir nuestros niveles de estrés, de autoexigencia, ansiedad, o bien,  pasar de un estado de malestar o un estado de bienestar.

Aquí algunos tips para llevarla acabo.

  • Elige de manera consciente fotos que te recuerden momentos agradables. Ya sea que crees una carpeta y la tengas a la mano en tu computadora o en tu celular, o bien, imprime aquellas fotos que para ti, son especiales y significativas.
  • Crea una bitácora de recuerdos memorables. Escribe aquello que te hizo sentir bien, al mismo tiempo, será una excelente herramienta para conocerte.
  • Comparte tus recuerdos. Con tu familia o amigos, conversa con alguien sobre aquello que en algún momento te hizo feliz.
  • Observa las fotos en compañía. Un antiguo proverbio sueco dice que “Una alegría compartida se transforma en doble alegría” recuerda que las emociones y los estados de ánimo se contagian, no pierdas la oportunidad de hacer participe a alguien más de tus memorias.

¿Recordar es vivir? Pues por qué no comenzar a elegir aquello que queremos recordar. Nuestro cuerpo, corazón y cerebro nos lo agradecerán.

Silencio

Silencio

Nos hemos acostumbrado a realizar más de una cosa a la vez, hablamos por teléfono mientras escribimos en la computadora,  comemos y vemos la televisión al mismo tiempo o escribimos en el celular mientras vamos manejando. Y qué decir de nuestro pensamiento interno, no terminamos de pensar en algo cuando ya tenemos otra idea que ronda nuestra mente, no paramos ni un segundo…

Los medios de comunicación y la sociedad en general sobrevalora y premia la “capacidad” de ser “multitasking”, de lograr más cosas en menos tiempo, de ser rápido y eficiente.

Sin embargo, ¿De qué nos estamos perdiendo en aras de no perder ni un minuto de tiempo? ¿Cómo vive este proceso nuestro cuerpo? ¿Cómo lo vive nuestro cerebro?

Cuando sobrecargamos nuestro cerebro activamos respuestas de estrés y liberamos adrenalina, provocando que nuestro sistema nervioso se encuentre en un estado permanente de vigilancia, generando problemas de salud y psicológicos.

A mayor estrés, mayor insomnio, dolor de cabeza, gastritis, mal humor, irritabilidad, colitis y tensión muscular.

¿Qué podemos hacer?

Integrar nuevos hábitos de pensamiento que nos permitan estar en el presente y hacer una cosa a la vez.

Algunas sugerencias son las siguientes:

  • Cultiva el silencio y evita el ruido externo
    Prueba escuchar menos el radio y la televisión con la intención de estar,  a través del silencio, en mayor contacto con las sensaciones de tu cuerpo y tus pensamientos.
  • Termina una cosa, antes de iniciar otra
    Es mejor hacer las cosas bien, tomándose el tiempo que se requiere, que mal y a medias.
  • Centra tu atención
    Si te cuesta mucho trabajo enfocarte, procura alejar distractores, mantén el celular el vibrador, el correo electrónico cerrado y el teléfono apagado.
  • Respira profundamente
    Hazlo de manera pausada, siendo amoroso contigo mismo. Puedes ayudarte manteniendo los ojos cerrados mientras respiras lento y profundo.
Recomendación divina

Recomendación divina

“Todo lo que es absoluto forma parte de la patología” Nietzsche

Se dice que la frase “Conócete a ti mismo” estaba inscrita en el templo de Apolo en Delfos, es decir se trataba de una recomendación divina.  Sin embargo, ¿qué significa conocerse? ¿cómo sabes que te conoces? ¿eres el mismo de ayer? ¿eres el mismo con unas personas que con otras? ¿serías el mismo de siempre si estás en un lugar desconocido?

Y si en lugar de preguntarnos ¿quién soy? nos preguntamos

¿Quién estoy siendo?

El autoconocimiento es resultado de un proceso reflexivo mediante el cual adquirimos noción de nuestra persona, nuestras cualidades y características.

Es una habilidad que se desarrolla cuando se toma consciencia de las propias fortalezas y áreas de oportunidad.

Y es justamente la consciencia, la clave del autoconocimiento, porque cuando nos damos cuenta de algo que no sabíamos sobre nosotros mismos, entonces se abre una puerta a un mundo de infinitas posibilidades, pues no somos una historia única ni un sujeto acabado, somos seres que están siendo y que se autoconstruyen en la interacción con los otros y con su entorno.

Y tú ¿quién estás siendo? ¡Cuéntame!