Del oficio de mirar jugar al niño Parte I

¿Cómo juegan los niños? ¿Alguna vez has dedicado tiempo a observarlos detenidamente y en silencio? Estos son algunos de mis descubrimientos y un par de recomendaciones para ser un adulto preparado y seguir al niño.

1. Sin limitaciones. Para un niño no hay limitantes que le imposibiliten jugar. Para él no importa la cantidad de juguetes que tenga, incluso ¡no importa si no tiene juguetes! la creatividad y la imaginación son fuente inagotable de diversión. No te preocupes si está solo o acompañado la esencia innata del niño es jugar. Está en su naturaleza. Recomendación. Prepara su ambiente. Entre menos juguetes mejor, y si tiene, que no sean sofisticados, sin luces, sin movimiento, sin ruido. Ofrece en cambio: hojas blancas, colores, plastilina, ojos movibles, palitos de madera, gises, plumones, acuarelas, corcholatas, cordones, botones, tijeras, pegamento, cartón. Deja que su intelecto trabaje, permite que desarrolle sus habilidades creativas. Recuerda que todo debe estar a su altura, en un lugar accesible a él, de esta forma también estarás fortaleciendo su independencia.

2. Sin juicio. Un niño disfruta el proceso del jugar, no está pendiente si quedará “bonito” o “feo” su juego. Simplemente juega sin juicios. Construye, crea, analiza, visualiza, intenta. Sin esperar resultados “perfectos”. Recomendación. Evita emitir juicios en relación a su juego. Si el niño no tiene juicios, ¿por qué sembrar en él juicios sobre su jugar? Si juegas con él simplemente fluye, súmate a la sinfonía del juego. Evita expresiones como: ¡qué horrible! ¡no me está gustando la forma en la que juegas! ¡no juegues a eso! Acompáñalo en silencio, observa y pregúntate ¿qué puedo aprender de su forma de jugar? ¿qué me dice de él? ¿qué cualidades tiene? ¿cuáles puede potenciar?

3. Todo es posible. Un niño puede ser un súper héroe, un gato o viajar al espacio. Recomendación. Da tiempo para jugar ¡sin prisas! Permite que esa sensación de logro, esa visión de lo posible permanezca en su esencia. Imagina que el adulto conservará la cualidad de creer en sí mismo y en que las cosas son posibles y que sí se pueden lograr. Piensa cuántas cosas no has realizado porque no crees en ti. Cuando tu hijo haya terminado su juego, invítalo a conocer y profundizar en lo que en ese momento le genera interés. Haz explícita la visión, constancia, disciplina, práctica y determinación para el logro de sus intereses cotidianos. Ayúdale a lograrlo, piensa que tú eres su entrenador. Siempre con una actitud de respeto, amor y confianza.

3. No importa empezar de nuevo. Con cuanta facilidad un niño inicia su juego, un dibujo, una creación. Su determinación y su voluntad están asociadas al sentido de repetición. Y la repetición como dice María Montessori no siempre ocurre, de hecho, la repetición corresponde a una necesidad. Importante destacar que la concentración va de la mano con esa repetición, con ese empezar y empezar continuo. Recomendación. Dale espacio, tiempo y silencio. No lo interrumpas.

4. Dan realidad a lo que quieren. A lo que observan, lo que les gusta, lo que les enoja, lo que los atemoriza, aquello que viven, eso que necesitan expresar, sueñan o desean. Recomendación. Interésate en lo que hacen. Valora la habilidad que están desarrollando, sé descriptivo y objetivo en tus comentarios. A través de tus palabras ellos aprehenden lo que realizan, eres un espejo que les refleja sus talentos y que amplía la visión de lo posible.

5. Expresan sin importar lo que piensen los demás. En los niños no hay filtro, sólo autenticidad y sinceridad. Pueden expresar entre ellos si les gusta o no algo, no tienen problema ni en decirlo ni en recibirlo, y eso está bien. Recomendación. A medida que crecen ayudemos a modelarles la comunicación asertiva, esto es “expresar ideas, sentimientos y necesidades de forma directa, segura, tranquila y honesta, al mismo tiempo que se es empático y respetuoso con el otro”.

¿Cuáles son tus descubrimientos? Te invito a que observes a los niños jugar, míralos, sólo mira cómo acontece su juego. Estoy segura que te sorprenderás. Próximamente compartiré la parte II y III de este texto.

Comparte con quien creas puede ser útil.

Sinfonía entre dar y recibir

Analiza con detenimiento la siguiente frase:

“Cada expresión de la creación está al servicio de los demás”

Esta reflexión la compartió Mario Montessori en 1956 en una conferencia dictada en Holanda y que podemos leer bajo el título de Tendencias Humanas. Cada idea de este bello y profundo texto encierra una riqueza que nos permite comprender la existencia del ser humano, su lugar en el mundo y la correlación e interdependencia entre todos los seres vivos.

Cito uno de los fragmentos que captura la presencia del servicio a la vida:

La especie humana es uno de los muchos órganos que funcionan en un gran organismo. Sin lo que la rodea, la humanidad no podría existir, esto significa que la vida del hombre depende de todo lo que ha sido creado. Como ejemplo tomemos la cuestión de la subsistencia el hombre depende de los minerales, necesita de los vegetales, de los animales y de sus productos, por lo que podemos concluir que el hombre es una especie de parásito de su ambiente.

Sin embargo, cuando nos volvemos hacia los animales observamos lo mismo: ellos necesitan de las plantas o de otros animales y del agua para vivir. Si observamos a las plantas (en lo que alimento se refiere), parecen ser víctimas de las diferentes formas de vida ya mencionadas, pero nos percatamos de que a su vez, ellas necesitan de los animales para su alimento (excreciones, bióxido de carbono y, cuando mueren, su cuerpo es un alimento esencial para ellas).

Por otro lado, el desecho de las plantas, el oxígeno, es absorbido por los hombres y los animales y es uno de los factores más importantes en su vida. De estos ejemplos podemos observar que existe entre los diferentes componentes del mundo una interdependencia que forma una unidad; tanta, que si uno de sus componentes llegara a faltar, el resto dejaría de existir. […]

En la naturaleza, la mariposa absorbe el néctar de la flor; pero al mismo tiempo, sin ser consciente de ello, la mariposa la fertiliza y así la planta continuará reproduciéndose y existiendo.

Así, la característica fundamental parece ser prestar servicio sin ser consciente de hacerlo.

Imagen extraída del texto Tendencias Humanas, aquí se desea representar el intercambio inconsciente del servicio y como la vida de los seres humanos depende de las plantas, de los animales, del agua, de la tierra y del sol.

De esta manera observamos como todo el tiempo en todo momento, todos los seres vivos estamos en el constante ciclo del dar y recibir.

¿Y si lo seres humanos tomamos la decisión de hacerlo con un elevado nivel de compromiso, consciencia y amor?

Somos parte de un universo infinito, no somos centro de este.

Pausa

….

Respira

Lee en voz alta

Soy parte de un universo infinito

Respira

Actuemos de forma responsable con la vida, siendo un ayuda para ella. Contribuyendo al equilibrio y paz mundial.

Ocupémonos de nuestros pasos y de las huellas que dejamos.

Hagamos música juntos, interpretemos con armonía la sinfonía del dar y recibir.

Días de descanso

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

¿De qué tendrías que vaciarte en este momento de tu vida? ¿Te das días de descanso? ¿Te permites descansar? ¿Permites que tus hijos descansen? ¿Qué dirían tus hijos que les estás enseñando sobre el descanso? ¿Qué aprendiste sobre el descansar? ¿Cómo eran tus vacaciones cuando eras niño?

Todas estas preguntas vienen a mi mente, justo unas semanas antes de que inicie el periodo vacacional.

¿Cómo lograr un equilibrio entre el trabajo y el descanso? ¿Cómo lograr compartir tiempo de calidad con experiencias que nos enriquezcan como familia? ¿Cómo disfrutar y no padecer las vacaciones con los hijos? ¿Cómo lograr que sea una oportunidad para conectarse y no estresarse?

Comparto algunas recomendaciones para poner en práctica:

Tener apertura. Para permitirnos hacer cosas diferentes, probar alimentos nuevos, conocer lugares, personas, aprender a través de la experiencia de salir de nuestra zona de confort.

Planificar. Distribuir las actividades con base en los días de vacaciones, el presupuesto y los horarios disponibles de cada papá. Ojo, no se trata de salir de una rutina de actividades escolares y extraescolares para tratar de llenar el tiempo con actividades de verano y que terminen más cansados de como iniciaron las vacaciones.

Comunicar. Todos los miembros de la familia son importantes, investiga, propón, pregunta qué quieren hacer en estos días. Lo importante es expresar asertivamente lo que se desea, lo que se quiere y definir lo que es viable. Tener claras las expectativas de cada uno y sentir la confianza para decir lo que pensamos y sentimos.

Ser un adulto preparado. Ya sea que se queden en casa la mayoría del tiempo vacacional o salgan de viaje, sé siempre un adulto preparado, permite que haga cosas por sí mismo, dale una estructura, no propicies que duerma menos horas o que se desvele, procura que tenga a su alcance libros, hojas blancas, colores, crayolas, plastilina, juegos de mesa, pinturas, instrumentos musicales, es decir, elementos que le ayuden a desarrollar su creatividad.

Diversificar. Esta es una oportunidad para hacer cosas que no hacen usualmente: visitar a algún familiar o amigo que viva en otro lugar, tomar alguna clase fuera de lo común, visitar museos o viajar a distintos lugares. Es fundamental propiciar el hacer cosas que impliquen un reto. Sin embargo, no te olvides de permitirte y permitirle: descansar.

Vincular. Observa a tu hijo con atención y en silencio. Observa qué te llama la atención, permite que él te observe, date la oportunidad de vincularse a través de la observación y escribe los descubrimientos en una bitácora. Comparte lo que consideres pertinente con su maestra o con los adultos que también cuiden de él.

Conocer(se) Date tiempo para conocer de cerca a tu hijo y que él te conozca. Cuéntale anécdotas de cuando eras pequeño, muéstrale fotos, juega con él a lo que jugabas cuando eras niño, conversa, cocina, juega, soplen burbujas de jabón, caminen en silencio, descalzos en el pasto o simplemente descansen.

Diario de vacaciones. Realicen juntos un diario de vacaciones, invítalo a dibujar o describir las actividades que realiza, con quien lo hace, lo que le gustó de algún lugar, lo que no le gustó y lo que le gustaría hacer. Este diario podrá compartirlo con alguien más de su familia, incluso en la escuela.

Sin celulares por favor. No caigas en la tentación de conectar a tu hijo al ipad, celular, televisión o cualquier dispositivo electrónico. Los niños y los adultos necesitan interactuar con personas, jugar con el agua, imaginar, correr, llenarse de tierra, mirarse a los ojos, no vivir la vida a través de una pantalla.

Recuerda, el mejor regalo para un hijo es un poco de tu tiempo cada día.

El maestro es el niño

Alexander Mourot, cuenta la fascinante experiencia de los niños con su guía durante dos ciclos escolares.

En este documental observarás el día a día de niños de 3 a 6 años de la escuela Montessori más antigua de Francia.

En el aula, los niños tienen libertad para moverse y escoger sus propias actividades, trabajando de manera individual o en grupos en un ambiente calmado y tranquilo.

 El maestro ocupa un lugar muy discreto. 

Mientras un niño hace divisiones, otro duerme, otro lee, otros hacen pan, otros ríen.

La recaudación para fines humanitarios es una elemento importante de la metodología Montessori. Por ello, los fondos recaudados se entregarán al Albergue San Cristóbal que ayuda a más de 900 perros en situación de calle.

Trailer

Fecha

Jueves 20 junio 17:45 horas Lugar Cinépolis Diana  Avenida Paseo de la Reforma 423 Ciudad de México.

Costo del boleto $150 Compra tus boletos Aquí

Escribir en cursiva, emergencia cultural.

¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva?

La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas. Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir con letra de imprenta. Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca, periodistas italianos interesados en el tema, se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural. Muchos expertos se inclinan por la última alternativa. En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros. Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología.

“La pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar”

En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras.

“El escribir en letra de imprenta, alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración”

Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros.

Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable.

Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá, pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir.

Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo. Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta.

“La calidad que tiene la grafía es ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas”

Carta de Frida Kahlo a su mamá.
Carta escrita por Federico García Lorca.
Postal escrita en cursiva, 1974.
Carta dirigida a Rafael Nadal, publicada en twitter.

Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere. En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva. Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado, desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla, como los sumerios, para poder pensar con calma. Eco propone que:

“Así como en la era del avión se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello y para facilitar su desarrollo psicomotor”

Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time, titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, “nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia. Y, sí -admite su autora, Claire Suddath-, tal vez seamos algo más perezosos. La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer”. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo.

Guillermo Jaime Etcheverry, educador y ensayista. Consulta el artículo original aquí.

Encontrar los caminos

Nancy Matthews Elliott

Una fe inquebrantable en el potencial del niño, un profundo amor por contribuir a su desarrollo, una auténtica vocación de servir a la vida. Nancy Matthews no conocía el alcance de sus palabras, de su apasionada creatividad por encontrar la forma de ayudar a su plan cósmico y al de su hijo. Sin duda, un auténtico ejemplo de lo que una madre es capaz de hacer con bondad, inteligencia, voluntad e interés.

Por que cuando uno tiene un porque,

encuentra los comos.

¿Qué historia quieres contar sobre tú y tu mamá?

¿Qué podrían decir tus hijos sobre la historia que estás construyendo con ellos?

Homo ConCors

De acuerdo con Silvana Montanaro, el ser humano se compone de al menos seis partes, cada una de ellas con sus propias necesidades básicas, y, cuando se desarrollan bien, pueden manifestar toda la riqueza del potencial humano.

Una de ellas es el Homo concors con=juntos; cor = corazón. Este es el ser humano que desea eliminar las barreras entre los humanos, pues reconoce que tenemos la misma naturaleza y las mismas necesidades básicas. También reconoce que cada persona aporta algo especial a la humanidad, y por lo tanto, todos podemos enriquecernos al participar y compartir la vida en paz y amistad.

“Esto incluye la necesidad de una humanidad unida basada en la toma de consciencia de que somos una sola forma de vida, un solo planeta, y que todos somos igualmente responsables del cuidado y progreso del ambiente humano”

El deseo global de unidad entró en la agenda social de una manera concreta inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial cuando se decidió crear las Naciones Unidas.

Aún no hemos alcanzado completamente esta meta, pero, en todas partes las personas que han llegado a este nivel de desarrollo están haciendo grandes esfuerzos. En ese sentido, podemos abrigar verdaderas esperanzas de un presente y futuro mejor para nuestros hijos.

Silvana Montanaro en Un ser humano.

El libro que comparto a continuación podemos usarlo como vehículo de mediación para compartir que cada momento es una oportunidad para contribuir a la paz. Descárgalo en el siguiente link:

Have you filled a bucket today?

Nutrientes para el cerebro


“La educación que desarrolla simultáneamente distintos canales sensoriales, da a los niños la permanente oportunidad de tener un cerebro capaz de recibir un flujo más rico de información del mundo exterior.
Con estímulos más ricos, podemos esperar una vida más rica para cada ser humano y, ojalá una mejor comunicación y comprensión entre un mayor número de seres humanos”

Silvana Quattrocchi Montanaro 


Saborear el aprendizaje

Aprender a aprender es una habilidad que podemos fortalecer si comenzamos a preguntarnos cuatro sencillas preguntas:

  1. ¿Qué aprendí?
  2. ¿Qué tuve que hacer para lograr aprender esto que aprendí?
  3. ¿Para qué me sirvió?
  4. ¿Cómo lo puedo aplicar en las distintas áreas de mi vida?
  5. ¿Cómo me sentí durante el proceso?
  6. ¿Cómo puedo transmitir esto que aprendí?

En la medida en que realmente nos cuestionemos, con el objetivo de verbalizar paso por paso, qué hicimos para realizar cualquier proceso o acción, lograremos integrar a nuestro ser, prácticas y hábitos que nos facilitarán ser más conscientes del cómo y los para qué.

Y cuando ya lo hayamos adquirido como una práctica personal, entonces también podremos ayudar a otros a aprender a aprender.

Cuéntame, ¿te has puesto a pensar cómo te sientes cuando ayudas a alguien a aprender a aprender? ¿qué te emociona aprender? No olvides que:

“Sólo se aprende lo que emociona, sólo se enseña lo que seduce” Juanjo Vergara.

Y si de despertar el deseo por aprender se trata, observa a los niños, ellos son unos maravillosos maestros para contagiarnos la motivación interna de descubrirnos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Creando bienestar

Esta imagen fue tomada al concluir un taller que ofrecí para el Instituto DIA

Sólo puedo decir que me siento muy feliz de tener la fortuna de amar lo que hago, de nutrir mi espíritu cada vez que “trabajo”.

Uno de los tantos aprendizajes de ese día, fue la sorpresa que me llevé al percibir que a pesar de las horas de espera para poder dar el taller, no estaba cansada en lo absoluto, me di cuenta que, como decía María Montessori:

“No es el trabajo lo que cansa, sino la falta de espíritu en él”

Deseo que más personas redescubran el sentimiento de lo que significa el trabajo y que este, se acerque cada vez más al espíritu, ya que:

“Es el trabajo exigido por la fuerza lo que cansa, pero si uno puede asimilar el trabajo espiritualmente; es decir, el trabajo que de alguna manera satisface el espíritu, entonces se convierte en un juego y uno se siente fuerte, feliz y más descansado” María Montessori.

Y si aunado a ello, tomamos la decisión consciente de tomar cada momento como una oportunidad para generar bienestar en nosotros mismos y en los demás, seguro el impacto de nuestra huella en este mundo trascenderá para bien. Al respecto, siento esperanza al pensar que…

Escríbeme, ¿Cómo te sientes con tu “trabajo”? ¿sabes qué hacer para procurarte bienestar? ¿contribuyes al bienestar de los demás? ¡Cuéntame!

Ser el adulto que quiero ser para presenciar el milagro del niño

Estaba embarazada cuando vi por primera vez un ambiente Montessori. En ese tiempo colaboraba con una escuela ofreciendo talleres para papás. El primer día tenía cita con la directora. Para llegar a su oficina, recorrí un pasillo donde se encontraban los distintos ambientes.

De reojo, pude mirar a través de las ventanas, y entonces… algo mágico sucedió: ahí estaban ellos, los niños, trabajando en absoluto silencio, la guía observando. El orden, la soltura, la maestría y la delicadeza con la que se desenvolvían dentro del espacio me dejó impactada.

Ese mismo día, cuando salieron de clases, pude entrar al ambiente.

Mi asombro creció aún más. Al estar dentro percibía una energía que es difícil poner en palabras, había algo ahí que me invitaba de manera automática a entrar en un estado de orden, concentración, curiosidad, paz, templanza…

Fue entonces cuando supe que Montessori era la filosofía educativa que deseaba para mi hijo.

Han pasado tres años desde entonces, de nuevo entro a un ambiente, ahora, el ambiente de mi hijo, la Casa de los Niños. Un día antes, Alexander me ha dicho que él será mi guía. Estoy emocionada, es un evento especial para ambos.

En silencio, realiza para mí la presentación de un material. En efecto, él es mi guía. Me muestra paso por paso cómo pule un candelabro, pica plátano, trabaja con las barras, comparte conmigo la torre rosa. Estoy tan contenta, que de manera inconsciente y por momentos, elevo el volumen de mi voz. Alexander se acerca a mí y de manera delicada susurra en mi oído: “mamá en el ambiente no gritamos”.

Coloca las cosas en orden, menciona que debe dejar los materiales preparados para el próximo niño que desee trabajar con ellos.

Ahora vamos al área de Vida práctica, voy detrás del niño, casi corriendo. Alexander voltea y suavemente me dice: “mamá en el ambiente no corremos”. Me siento perceptiva, cautivada, abierta a recibir de Alexander la riqueza de los aprendizajes que ha tenido durante su estancia en la escuela.  Son momentos únicos en los que se manifiesta la espiritualidad.

Volteo a mi alrededor e intercambio miradas con otros papás, nadie menciona ninguna palabra, pero sus ojos lo dicen todo. Me doy cuenta que no soy la única a quien se le han salido las lágrimas.

Es ahí cuando comprendo lo que decía María Montessori “el niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros”. Miro a Alexander y él me mira a mí, veo una expresión de satisfacción, alegría, contento por hacer cosas de manera autónoma, libre, independiente, puedo decir que está feliz.

El ambiente es un sistema en el que todo fluye, cada objeto tiene su lugar, cada material, cada espacio está dispuesto para que los saberes se den y se manifiesta la esencia de las personas, de la guía, del asistente, de los niños.

Viene a mi mente la frase de María Montessori “sólo podemos servir al desarrollo del niño, pues éste se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo”.

Educar en el amor, en armonía y con respeto es una fuerza poderosa que puede ayudarnos a transformar y transformarnos.

Para mí María Montessori es una fuente de inspiración, una guía que me inspira a ser el adulto que deseo ser para estar ahí y presenciar el milagro del niño.

Como mamá puedo decir a otros papás:

Quédate en una escuela en donde respeten al niño.

Quédate en una escuela que le ofrezca un entorno amoroso.

Quédate en una escuela en donde favorezcan su autonomía y libertad.

Quédate en una escuela donde cuiden su bienestar.

Quédate en una escuela donde confíen en su potencial.

Quédate en una escuela que verdaderamente se conciba a sí misma… como una auténtica Casa de los niños.

Organizaciones conscientes

Integrar sencillas prácticas en el día a día en los equipos de trabajo, puede llevarnos a crear hábitos que beneficien el bienestar de las personas en las organizaciones.

Cierra de una manera diferente la jornada laboral, te invito a llevar a cabo este ejercicio con los colaboradores de tu institución.

1.- Solicita a tu equipo de trabajo que apaguen sus computadoras 25 minutos antes de su hora de salida.

2.- Convócalos a una sesión en la que realizaran unos breves ejercicios de respiración con la intención de relajarse y centrar su atención en el momento presente.

3.- Invítalos a que formen un círculo para establecer contacto visual y poder percibir al otro.

4.- Puedes iniciar el diálogo con una pregunta sencilla ¿Qué tal estuvo tu día? No se vale contestar sólo bien, el objetivo es compartirse y expresar lo más relevante que nos haya sucedido a lo largo de la jornada. Más adelante puedes probar preguntas más puntuales y específicas, por ejemplo:

  • Nombra algún logro que hayas vivido
  • ¿Viviste algún momento difícil hoy?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cuál fue tu aprendizaje más importante?
  • ¿Te gustaría agradecer a algún miembro del equipo en particular?
  • Comparte tu momento más feliz del día

¿Te gustaría saber el final de la historia?

Equipos colaborativos más plenos, felices, atentos a sus emociones y procurando el bienestar de sí mismos, del otro y de sus organizaciones.

Crea puentes, escribe una nueva historia, muestra interés en las personas, y promueve espacios para que entre ellos puedan expresarse, en armonía y respeto, y una vez iniciado el camino, sigue adelante, no dejes de implementar, pasa la luz.

Y cuéntame ¿qué variables harías a esta propuesta? ¿cómo puedes enriquecer la dinámica? Me interesa escucharte.

Ser profesor diamante

Un profesor es similar a un diamante. Todos los días requerimos pulirnos para encontrar lo verdaderamente valioso dentro de nosotros y poder compartirlo.

Tomamos consciencia de lo que necesitamos mejorar y somos fuente de inspiración. Enseñamos con el ejemplo, fuera o dentro del salón, porque sabemos que si los niños notan que estamos interesados en su crecimiento, aprendizaje, bienestar y felicidad, entonces desearán ser como nosotros.

Nuestros días están llenos de obstáculos, oportunidades y momentos alegres, pero también difíciles, cuando sucede eso apelamos a lo más profundo de nuestro ser para conectarnos con aquello que nos impulsó a ser maestros y nos preguntamos:

¿Por qué elegí esta profesión?

Entonces, recordamos… es decir, “volvemos a pasar por el corazón” aquello que nos motiva, que amamos, que nos compromete con el otro y con nuestra vocación.

Regresamos a nuestro centro y cuidamos nuestras palabras, actitudes y acciones porque sabemos que estamos formando seres humanos y que lo que hagamos, digamos o dejemos de hacer tendrá un impacto en su vida.

Porque sabemos que los niños requieren que velemos por su mente, cuerpo y espíritu.

Que merecen de nosotros respeto, afecto y estructura, que demandan convertirnos en mediadores de su aprendizaje en un ambiente que les ofrezca cariño, retos y límites.

Que debemos ayudarlos a confiar, que sepan que sí pueden y que siempre estaremos a su lado para disfrutar sus logros, maravillarnos con sus hallazgos, acompañarlos y hacer que descubran lo mejor de sí.

Ser profesor diamante, ser profesor casa, profesor hogar, profesor lluvia, profesor viento, profesor agua, profesor viento. Ser para ser lo que se es con la mayor plenitud posible”

Sé.

Saber demostrar amor

La autoestima es el afecto que sentimos por nuestra propia persona, independientemente de nuestra condición.

Enseñar a los niños a quererse y valorarse, se logra transmitiéndoles el amor que les tenemos, el valor que les damos y el respeto que sentimos por ellos.

Para fortalecer su autoestima es necesario saber demostrar nuestro amor con caricias, besos, abrazos y palabras. No se debe dar por sentado que los niños saben que los queremos, generalmente dicen con exactitud todo lo que hacen mal porque cuando cometen una falta se los decimos inmediatamente, pocos son los que tienen exacto conocimiento de sus habilidades o de sus cualidades; así que nombremos qué cosas hacen bien, reconozcamos sus méritos.

Necesitan sentir que son capaces de hacer cosas, para ello es necesario asignar responsabilidades por pequeñas que sean, pues constituyen un reto. Nadie puede sentirse responsable si no asume obligaciones y las consecuencias de las propias decisiones.

Los niños deben aprender a tomar decisiones. Si son buenas, saben que optaron bien. Si la decisión no es la mejor, aprenderán que los fracasos ayudan a construir futuros éxitos.

Evitemos ayudar demasiado, cuando sobreprotegemos, generalmente hacemos sentir que no son capaces. Un elemento fortalecedor de la autoestima es hacer sentir a nuestros hijos que pueden hacer las cosas por sí mismos y que lo pueden hacer bien. Recordemos  que no siempre estararemos allí para solucionar sus dificultades.

Cantar nutre el cerebro infantil. La voz, el primer instrumento musical

La ciencia ha descubierto que la música (no tanto escucharla como hacerla) es uno de los estímulos más potentes y complejos-completos para el desarrollo de los niños y jóvenes (¡y de los adultos!).  Pero ¿y cuando los niños son demasiado pequeños para aprender a tocar un instrumento?  La respuesta es sencilla: la voz.

Las canciones infantiles son una parte importante de la tradición cultural infantil por algo. Si todas las culturas tienen su propio folklore infantil es porque responde a una necesidad universal, ahora científicamente estudiada en una investigación realizada en la Universidad de Munster (Alemania) por los Dres. Thomas Blank y Karl Adamek. El estudio se realizó en 500 jardines de infancia, con la colaboración del Departamento de Salud Publica, constatándose que un 88% de los niños que cantaban frecuentemente estaban preparados para la escolarización normal, en contraste con solo un 44% de aquellos en cuya escuela se cantaba menos.

El estudio demostró que cantar y jugar cantando estimula el desarrollo físico, mental y social de los niños en una medida que se ha subestimado, y que se refleja en una mejor maduración cerebral y en el desarrollo del habla, la inteligencia social y el control de la agresión.

Cantar beneficia a todos los niños, pero de un modo muy especial a aquellos que viven situaciones de desventaja social (violencia familiar, escasos recursos, inmigración reciente…).  Es difícil medir los incontables beneficios de una actividad que pone en juego el cuerpo, las emociones y la mente, pero una posible explicación parcial la dan los estudios neurobiológicos y fisiológicos que muestran que cantar produce hormonas de bienestar y reduce las que desencadenan reacciones de agresión.

Del mismo modo, es fácil deducir que aquellas canciones infantiles que implican juegos, rondas, palmas, etc., a un determinado ritmo, al ser de más compleja ejecución e involucrar tantas habilidades diferentes sincronizadamente, potencien aún más las conexiones neuronales y la maduración de estructuras cerebrales básicas.

Faltaría más investigación sobre el efecto en los niños pequeños de sustituir las canciones infantiles tradicionales, todas ellas compuestas en la escala pentatónica (según la pedagogía Waldorf más cercana al momento evolutivo de los mas pequeños), por canciones que escuchan jóvenes y adultos, todas ellas compuestas en la escala heptatónica.  Eso sin mencionar otros aspectos como las letras, el efecto sensorial sobre niños muy pequeños de muchas de las canciones  modernas o la pérdida cultural que supone que la riqueza del folklore tradición popular infantil vaya cayendo en el olvido.

“Hoy en día pocos niños serían capaces de cantar cinco o seis canciones tradicionales catalanas o españolas. Nos hemos quedado sin lazo con la tierra. No nos percatamos de que cuanto más globales son la vida y la sociedad, más importante resulta que recordemos nuestras raíces e identidad”

Jordi Sav-all. La Vanguardia Magazine. 22/03/2015

Consulta la fuente original aquí

Cualquier momento es una oportunidad

29º Congreso anual Asociación Montessori México A.C.

Del 15 al 17 de mayo de 2019, en Huatulco, Oaxaca.

Miércoles 15 de mayo

16:00 a 17:45 Registro

18:00 a 20:00 Inauguración

”Cualquier momento es una oportunidad” Estephanie González

Jueves 16 de mayo

9:00 a 11:00  “Vinculo dinámico entre el niño y el ambiente” Bertha Romero

11:00 a 12:00 Receso

12:00 a 13:00  “Veo, miro, observo” Luz Elena Orpinel 

13:00 a 14:00  “Educando para un Universo Neurodiverso” Ma. Teresa Villalobos

14:00 a 16:00 Receso -Comida-

16:00 a 18:00 Taller “Educando para un Universo Neurodiverso” Ma. Teresa Villalobos

Viernes 17 de mayo

9:00 a 11:00  “Una oportunidad de verme diferente”  Adriana Viladoms

11:00 a 12:00 Receso

12:00 a 14:00 Taller “Nuestra huella en el tiempo” Estephanie González y Xochitl Quintero.

INFORMES E INSCRIPCIONES:

Lunes a viernes de 9:00 a 14:00 hrs. 01 (55) 5666-0217

ammeac@hotmail.com www.ammeac.org

Descubrí mi lugar en el mundo

Descubrí que mi lugar en el mundo, además de las bibliotecas, los parques, las playas, los foros de televisión, las escuelas y las cabinas de radio, son los museos. Dos fueron los eventos que marcaron mi camino. El primero, ingresar al museo del Antiguo Colegio de San Ildefonso para ofrecer visitas guiadas de la obra del artista brasileño Vik Muniz. Facilitar que los visitantes exploraran las obras, simplemente era fascinante.

Dar unos minutos para que observaran, percibieran, analizaran y realizaran sus propias interpretaciones y conjeturas, no sólo contribuía a que construyeran conocimientos personales, sino que al abrir el diálogo grupal, salían enriquecidos por la visión y perspectiva de las personas tan diversas que, por sincronicidad, coincidencia, o simplemente casualidad, formaban un grupo.

Niños, adolescentes, adultos y adultos mayores de distintas nacionalidades y contextos sociales juntos escuchándome, escuchándose frente a una obra de arte, ¿qué me ayudaba a con-vivir y lograr que conectaran consigo mismos, entre ellos, con el artista y con la obra? La sensibilidad y convicción de que podemos pensar diferente, de que todos tenemos derecho, sin importar la edad, a vivir experiencias culturales y artísticas y la firme creencia de que el arte, en su universalidad, nos muestra lo que nos une como humanidad, nos conmueve, nos trasciende, nos refleja…

El tiempo pasó y me formé como facilitadora de la metodología educativa DIA, Desarrollo de Inteligencia a través del Arte, gracias a esta formación adquirí los conocimientos teóricos y metodológicos para aprovechar el arte como estímulo para el desarrollo de habilidades cognitivas, comunicativas, afectivas y sociales. Sin duda, la mediación pedagógica transformó la forma en la que aprendo y enseño.

 

Hoy sé que me llena de energía generar espacios que estimulan y propician el aprendizaje. Que soy una eterna aprendiz. Que me siento bien compartiendo herramientas críticas y pedagógicas para agregar valor a los demás ofreciendo mis dones, habilidades y talentos.

dilo claro
estephanie gonzález

El descenso de la educación artística produce alumnos analfabetos visuales

La educación artística es importante en el desarrollo de la creatividad, ya que los alumnos generan imágenes y propuestas artísticas; y fomenta la alfabetización visual porque ayuda a que los escolares conozcan qué tipo de imágenes de todas las que reciben son las positivas o las negativas.

Da Silva se ha referido a “la costumbre que existe, en ocasiones, de consumir imágenes sin pararnos a pensar qué nos cuentan” y hay que aprender a leer e interpretar esas imágenes que se reciben en el día a día, pero a ello no ayuda que los alumnos no reciban el número adecuado de horas de educación artística.

La educación artística, junto a la creatividad, “aporta alfabetización visual, que nuestros alumnos sean capaces de leer esas imágenes, que no siempre crean que vienen dadas, además de que es inevitable que estén recibiendo esa información constantemente”.

“Lo visual es un lenguaje y tenemos que aprender a leerlo”, según este profesor, dado que “eso es parte de la creación de una sociedad crítica, que sepa interpretar ese lenguaje de forma correcta“.

Da Silva considera que el niño, antes de aprender a leer y escribir, se comunica de una manera natural y espontánea por el dibujo, por lo que se puede utilizar este canal de comunicación para desarrollar sus capacidades y potenciar su conocimiento del entorno.

Fuente El diario de Navarra

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El chismógrafo, antiguo facebook de papel en las escuelas

El profesor de computación se encontraba sentado detrás de su escritorio, con los ojos pegados al libro Informática básica para principiantes. Leía en voz alta, mientras nosotros, con los ojos pegados al cuaderno, escribíamos mecánicamente lo que alcanzábamos a escuchar de aquel dictado, pues además de que su dicción no era la mejor, el calor del mediodía nos hacía sumergirnos en un profundo estupor.

 

De repente, sentí que alguien tocó mi hombro derecho, disimuladamente, por debajo de la banca, me pasaron un cuaderno de forma italiana. Por fuera era como todos los demás, lo verdaderamente interesante estaba en sus páginas. He ahí mi primer encuentro con un chismógrafo. Al leerlo, sentí que por primera vez conocí a mis compañeros de clase.

 

Tocaba mi turno, me esmeré por escribir lo más bonito que pude, elegí mis mejores bolígrafos, ¡ah! y por supuesto mis respuestas fueron muy bien pensadas. Sin darme cuenta, hice un profundo ejercicio de autoconocimiento, frente a mí tenía una herramienta con preguntas estratégicamente seleccionadas que me invitaban a echar un vistazo en mi interior.

Su estructura iniciaba con preguntas básicas de presentación ¿cómo te llamas?, fecha y hora en la que respondiste, ¿cuál es tu color preferido? o ¿cuál es el nombre de tu mejor amiga? para poco a poco llegar a preguntas más reveladoras como ¿qué es lo que más te gusta hacer? y ¿quién te gusta?, aquello que ahora llaman crush.

 

Más allá de la curiosidad o de nuestra intrínseca motivación chismosa, (la cual hemos heredado desde tiempos inmemoriales) lo verdaderamente trascendente y profundo subyace en la necesidad a la que respondía el chismógrafo.

 

Somos seres sociales y la escuela es un espacio o “debería ser” el lugar en el que aprendemos a convivir, a relacionarnos, a ser y estar con el otro, pues nos interesan los demás, descubrir qué nos hace iguales o diferentes, que tenemos en común. El otro habla de mí, es un espejo.

 

En las escuelas es poco el tiempo que se dedica al diálogo y a la socialización, el único espacio con el que se cuenta es de treinta minutos, los cuales se pasan volando, mientras comes tu lunch o te formas en la fila de la tiendita, por otro lado, si se trata de jugar, los niños se van con los niños y las niñas con las niñas. Luego entonces, al no contar con espacios para dialogar y conocernos, la socialización para hacer amigos queda limitada a esa brevísima media hora del recreo.

 

Por ello, siempre fue más interesante contestar un chismógrafo, que escribir como autómata palabras del pizarrón o transcribir resúmenes.

 

Estoy segura que después de que todos respondimos aquella libretita “clandestina” nos conocimos más y mejor. Pienso que eso modificó nuestras relaciones y que en cierta forma, ayudó a potenciar la camaradería en el grupo.

 

Sin duda, fue una herramienta útil para conocerme a mí y a ellos. Después del chismógrafo, nos miramos con ojos llenos de complicidad, como si compartiéramos un secreto a voces.

 

 

Un encuentro con el arte

 

 

Ofreceré una sesión gratuita en la que a través del diálogo generado a partir de una obra de arte visual y literario podrás desarrollar habilidades cognitivas, comunicativas, afectivas y sociales.

 

Sábado 8 abril

16:30 a 18:30 hrs

Francisco Díaz Covarrubias 6 int 104 colonia San Rafael CDMX

Entrada libre

Confirma tu asistencia

contacto@estephaniegonzalez.com

Estephanie González Elizalde

Facilitadora en temas de Desarrollo Humano, Arte, Filosofía y Literatura

Conversan sobre la importancia de conocer a Juana Inés

En una época en que la palabra “selfi” es elegida como la palabra del año, vale la pena dejar de mirarnos a nosotros mismos, mirar a otros, “salirnos de la selfi” para mirar hacia otra época, mirar por ejemplo al interior de una mujer tan importante como Sor Juana.

Pero para hablar de Sor Juana, primero debemos mirar a Juana Inés, al personaje que va más allá del verso Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón.

Hablar de Juana Inés es apelar a la mujer que puso sobre la mesa el derecho de las mujeres a:

  • La libertad
  • La palabra
  • La escritura
  • La lectura
  • La imaginación
  • El humor
  • Al placer de vivir
  • La pasión por conocer, por saber, por aprender.

Sor Juana rebelde, valiente, diferente, ingeniosa, simpática, traviesa, excepcional, un ser que rebasó a su época, que enfrentó los obstáculos que le impedían seguir su vocación.

Es por ello que la escritora y productora Patricia Arriaga, decide crear una miniserie en la que se muestre a la Juana Inés de carne y hueso.

Y es que en medio de la avalancha de series en las que se “humaniza” a capos del narcotráfico, Arriaga y su equipo apuestan por humanizar a una persona que vale la pena conocer, se rescata a un personaje que por siglos ha sido olvidado.

A decir de Arcelia Ramírez, “La ignorancia puede ser el motivo de todos los peligros, puede ser la razón por como está el mundo en este momento. Traer a Sor Juana a la conciencia a través de un medio tan poderoso como la televisión es enviar un mensaje de que esta mujer luchó por la educación, por la libertad de ejercer su vocación”

Enfatizó que la intención de esta serie era encontrar la faceta humana de Sor Juana para acercarla al público, atraparlo, conectarlo con la esencia del personaje, generar curiosidad, apetito, ganas de saber más de ella, de leer sus textos.

“Veámonos en el espejo de Sor Juana, ¿Quiénes somos frente a esta mujer tan fuerte y valiente? ¿Quién soy yo frente a ella? ¿Yo qué digo sobre esta mujer que luchó en ese momento?

Y aunque reconoció que sus textos son un poco complejos de comprender, motivó a la audiencia para leerlos.

“No te rindas al desafío de entender; si te duermes, despierta; apaga la tele, apaga la red social, acércate a su obra. Cuando termines sentirás un placer muy grande. Los textos de Sor Juana nos hablan de las cosas que nos pasan ahora, de nuestra vida íntima. Al leerla descubres que tiene las mismas dudas, vulnerabilidades, miedos, deseos, etc. Muchos no pasan del verso Hombres necios.. sin embargo, puede ser la puerta del laberinto, el umbral. Así que entra, ¡recórrelo!, exhortó.

Por su parte la rectora Carmen Beatriz López Portillo reconoció que a través de la educación, podemos cambiar nuestra forma de ser, abrir al otro la vía del conocimiento, provocar las consciencias.

Sor Juana puede ser un ejemplo para inspirarnos a construir un mundo un poquito mejor. “Hagamos que las niñas digan: yo quiero aprender, yo quiero conocer, yo quiero….”

Agradeció a los asistentes y señaló que la Universidad del Claustro de Sor Juana siempre será un espacio para la palabra, para diálogo, para el encuentro, para tender puentes.

La serie Juana Inés está disponible en Netflix