Del oficio de mirar jugar al niño Parte I

¿Cómo juegan los niños? ¿Alguna vez has dedicado tiempo a observarlos detenidamente y en silencio? Estos son algunos de mis descubrimientos y un par de recomendaciones para ser un adulto preparado y seguir al niño.

1. Sin limitaciones. Para un niño no hay limitantes que le imposibiliten jugar. Para él no importa la cantidad de juguetes que tenga, incluso ¡no importa si no tiene juguetes! la creatividad y la imaginación son fuente inagotable de diversión. No te preocupes si está solo o acompañado la esencia innata del niño es jugar. Está en su naturaleza. Recomendación. Prepara su ambiente. Entre menos juguetes mejor, y si tiene, que no sean sofisticados, sin luces, sin movimiento, sin ruido. Ofrece en cambio: hojas blancas, colores, plastilina, ojos movibles, palitos de madera, gises, plumones, acuarelas, corcholatas, cordones, botones, tijeras, pegamento, cartón. Deja que su intelecto trabaje, permite que desarrolle sus habilidades creativas. Recuerda que todo debe estar a su altura, en un lugar accesible a él, de esta forma también estarás fortaleciendo su independencia.

2. Sin juicio. Un niño disfruta el proceso del jugar, no está pendiente si quedará “bonito” o “feo” su juego. Simplemente juega sin juicios. Construye, crea, analiza, visualiza, intenta. Sin esperar resultados “perfectos”. Recomendación. Evita emitir juicios en relación a su juego. Si el niño no tiene juicios, ¿por qué sembrar en él juicios sobre su jugar? Si juegas con él simplemente fluye, súmate a la sinfonía del juego. Evita expresiones como: ¡qué horrible! ¡no me está gustando la forma en la que juegas! ¡no juegues a eso! Acompáñalo en silencio, observa y pregúntate ¿qué puedo aprender de su forma de jugar? ¿qué me dice de él? ¿qué cualidades tiene? ¿cuáles puede potenciar?

3. Todo es posible. Un niño puede ser un súper héroe, un gato o viajar al espacio. Recomendación. Da tiempo para jugar ¡sin prisas! Permite que esa sensación de logro, esa visión de lo posible permanezca en su esencia. Imagina que el adulto conservará la cualidad de creer en sí mismo y en que las cosas son posibles y que sí se pueden lograr. Piensa cuántas cosas no has realizado porque no crees en ti. Cuando tu hijo haya terminado su juego, invítalo a conocer y profundizar en lo que en ese momento le genera interés. Haz explícita la visión, constancia, disciplina, práctica y determinación para el logro de sus intereses cotidianos. Ayúdale a lograrlo, piensa que tú eres su entrenador. Siempre con una actitud de respeto, amor y confianza.

3. No importa empezar de nuevo. Con cuanta facilidad un niño inicia su juego, un dibujo, una creación. Su determinación y su voluntad están asociadas al sentido de repetición. Y la repetición como dice María Montessori no siempre ocurre, de hecho, la repetición corresponde a una necesidad. Importante destacar que la concentración va de la mano con esa repetición, con ese empezar y empezar continuo. Recomendación. Dale espacio, tiempo y silencio. No lo interrumpas.

4. Dan realidad a lo que quieren. A lo que observan, lo que les gusta, lo que les enoja, lo que los atemoriza, aquello que viven, eso que necesitan expresar, sueñan o desean. Recomendación. Interésate en lo que hacen. Valora la habilidad que están desarrollando, sé descriptivo y objetivo en tus comentarios. A través de tus palabras ellos aprehenden lo que realizan, eres un espejo que les refleja sus talentos y que amplía la visión de lo posible.

5. Expresan sin importar lo que piensen los demás. En los niños no hay filtro, sólo autenticidad y sinceridad. Pueden expresar entre ellos si les gusta o no algo, no tienen problema ni en decirlo ni en recibirlo, y eso está bien. Recomendación. A medida que crecen ayudemos a modelarles la comunicación asertiva, esto es “expresar ideas, sentimientos y necesidades de forma directa, segura, tranquila y honesta, al mismo tiempo que se es empático y respetuoso con el otro”.

¿Cuáles son tus descubrimientos? Te invito a que observes a los niños jugar, míralos, sólo mira cómo acontece su juego. Estoy segura que te sorprenderás. Próximamente compartiré la parte II y III de este texto.

Comparte con quien creas puede ser útil.

Taller dirigido a #emprendedores

En su obra De arquitectura, Marco Vitruvio sostenía que para que un edificio fuera bello, debía ser simétrico y proporcionado como la naturaleza. Y al ser el hombre el objeto más perfecto de la naturaleza, un edificio debía tener las proporciones de un ser humano.

Con base en esta premisa Leonardo Da Vinci crea el El hombre de Vitruvio en el que trata de representar la perfección del ser humano.

El hombre de Vitruvio

Inspirada en esta metáfora he creado un taller en cual analizaremos:

  • ¿Cuáles son los elementos que dan origen a tu emprendimiento ¿En qué se sostiene?
  • ¿Hay simetría y belleza en él?
  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Hacia dónde lo quieres proyectar?

“La arquitectura no son cuatro paredes y un tejado, sino el espacio y el espíritu que se genera dentro”

Lao Tsé
  • ¿Cuál es el espacio y el espíritu que se genera en tu emprendimiento?

Porque al emprender es importante “saber lo que se está haciendo, pero… no comienza allí. Empieza con las #emociones”

Peter Zumthor

Un encuentro para que puedas darte el tiempo para conectar con el origen de tu idea, fortalecer sus cimientos y realizar proyecciones claras y objetivas.

¡Haz una pausa! Te invito a clarificar y dar luz a tu intención.

Fechas y horarios

Martes 10, 17 y 24 noviembre 17:00 a 18:00 hrs.

Sinfonía entre dar y recibir

Analiza con detenimiento la siguiente frase:

“Cada expresión de la creación está al servicio de los demás”

Esta reflexión la compartió Mario Montessori en 1956 en una conferencia dictada en Holanda y que podemos leer bajo el título de Tendencias Humanas. Cada idea de este bello y profundo texto encierra una riqueza que nos permite comprender la existencia del ser humano, su lugar en el mundo y la correlación e interdependencia entre todos los seres vivos.

Cito uno de los fragmentos que captura la presencia del servicio a la vida:

La especie humana es uno de los muchos órganos que funcionan en un gran organismo. Sin lo que la rodea, la humanidad no podría existir, esto significa que la vida del hombre depende de todo lo que ha sido creado. Como ejemplo tomemos la cuestión de la subsistencia el hombre depende de los minerales, necesita de los vegetales, de los animales y de sus productos, por lo que podemos concluir que el hombre es una especie de parásito de su ambiente.

Sin embargo, cuando nos volvemos hacia los animales observamos lo mismo: ellos necesitan de las plantas o de otros animales y del agua para vivir. Si observamos a las plantas (en lo que alimento se refiere), parecen ser víctimas de las diferentes formas de vida ya mencionadas, pero nos percatamos de que a su vez, ellas necesitan de los animales para su alimento (excreciones, bióxido de carbono y, cuando mueren, su cuerpo es un alimento esencial para ellas).

Por otro lado, el desecho de las plantas, el oxígeno, es absorbido por los hombres y los animales y es uno de los factores más importantes en su vida. De estos ejemplos podemos observar que existe entre los diferentes componentes del mundo una interdependencia que forma una unidad; tanta, que si uno de sus componentes llegara a faltar, el resto dejaría de existir. […]

En la naturaleza, la mariposa absorbe el néctar de la flor; pero al mismo tiempo, sin ser consciente de ello, la mariposa la fertiliza y así la planta continuará reproduciéndose y existiendo.

Así, la característica fundamental parece ser prestar servicio sin ser consciente de hacerlo.

Imagen extraída del texto Tendencias Humanas, aquí se desea representar el intercambio inconsciente del servicio y como la vida de los seres humanos depende de las plantas, de los animales, del agua, de la tierra y del sol.

De esta manera observamos como todo el tiempo en todo momento, todos los seres vivos estamos en el constante ciclo del dar y recibir.

¿Y si lo seres humanos tomamos la decisión de hacerlo con un elevado nivel de compromiso, consciencia y amor?

Somos parte de un universo infinito, no somos centro de este.

Pausa

….

Respira

Lee en voz alta

Soy parte de un universo infinito

Respira

Actuemos de forma responsable con la vida, siendo un ayuda para ella. Contribuyendo al equilibrio y paz mundial.

Ocupémonos de nuestros pasos y de las huellas que dejamos.

Hagamos música juntos, interpretemos con armonía la sinfonía del dar y recibir.

Días de descanso

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

¿De qué tendrías que vaciarte en este momento de tu vida? ¿Te das días de descanso? ¿Te permites descansar? ¿Permites que tus hijos descansen? ¿Qué dirían tus hijos que les estás enseñando sobre el descanso? ¿Qué aprendiste sobre el descansar? ¿Cómo eran tus vacaciones cuando eras niño?

Todas estas preguntas vienen a mi mente, justo unas semanas antes de que inicie el periodo vacacional.

¿Cómo lograr un equilibrio entre el trabajo y el descanso? ¿Cómo lograr compartir tiempo de calidad con experiencias que nos enriquezcan como familia? ¿Cómo disfrutar y no padecer las vacaciones con los hijos? ¿Cómo lograr que sea una oportunidad para conectarse y no estresarse?

Comparto algunas recomendaciones para poner en práctica:

Tener apertura. Para permitirnos hacer cosas diferentes, probar alimentos nuevos, conocer lugares, personas, aprender a través de la experiencia de salir de nuestra zona de confort.

Planificar. Distribuir las actividades con base en los días de vacaciones, el presupuesto y los horarios disponibles de cada papá. Ojo, no se trata de salir de una rutina de actividades escolares y extraescolares para tratar de llenar el tiempo con actividades de verano y que terminen más cansados de como iniciaron las vacaciones.

Comunicar. Todos los miembros de la familia son importantes, investiga, propón, pregunta qué quieren hacer en estos días. Lo importante es expresar asertivamente lo que se desea, lo que se quiere y definir lo que es viable. Tener claras las expectativas de cada uno y sentir la confianza para decir lo que pensamos y sentimos.

Ser un adulto preparado. Ya sea que se queden en casa la mayoría del tiempo vacacional o salgan de viaje, sé siempre un adulto preparado, permite que haga cosas por sí mismo, dale una estructura, no propicies que duerma menos horas o que se desvele, procura que tenga a su alcance libros, hojas blancas, colores, crayolas, plastilina, juegos de mesa, pinturas, instrumentos musicales, es decir, elementos que le ayuden a desarrollar su creatividad.

Diversificar. Esta es una oportunidad para hacer cosas que no hacen usualmente: visitar a algún familiar o amigo que viva en otro lugar, tomar alguna clase fuera de lo común, visitar museos o viajar a distintos lugares. Es fundamental propiciar el hacer cosas que impliquen un reto. Sin embargo, no te olvides de permitirte y permitirle: descansar.

Vincular. Observa a tu hijo con atención y en silencio. Observa qué te llama la atención, permite que él te observe, date la oportunidad de vincularse a través de la observación y escribe los descubrimientos en una bitácora. Comparte lo que consideres pertinente con su maestra o con los adultos que también cuiden de él.

Conocer(se) Date tiempo para conocer de cerca a tu hijo y que él te conozca. Cuéntale anécdotas de cuando eras pequeño, muéstrale fotos, juega con él a lo que jugabas cuando eras niño, conversa, cocina, juega, soplen burbujas de jabón, caminen en silencio, descalzos en el pasto o simplemente descansen.

Diario de vacaciones. Realicen juntos un diario de vacaciones, invítalo a dibujar o describir las actividades que realiza, con quien lo hace, lo que le gustó de algún lugar, lo que no le gustó y lo que le gustaría hacer. Este diario podrá compartirlo con alguien más de su familia, incluso en la escuela.

Sin celulares por favor. No caigas en la tentación de conectar a tu hijo al ipad, celular, televisión o cualquier dispositivo electrónico. Los niños y los adultos necesitan interactuar con personas, jugar con el agua, imaginar, correr, llenarse de tierra, mirarse a los ojos, no vivir la vida a través de una pantalla.

Recuerda, el mejor regalo para un hijo es un poco de tu tiempo cada día.

Los niños necesitan vacaciones para estar contigo

Las vacaciones de tus hijos no necesariamente significan que tú también tengas todo el tiempo libre del mundo para pagar unas vacaciones en la otra punta del planeta, ni mucho menos.

Las vacaciones de tus hijos se deben transformar en momentos especiales, en experiencias a tu lado, con el tiempo libre que tengas disponible.

Los niños saben que sus padres trabajan, que no tienen todo el tiempo del mundo, que tendrán que ir a cursos de verano y madrugar para ir a las aulas matinales de tal forma que a sus padres les dé tiempo de llegar a la oficina a su hora.

También es posible que los niños deban quedarse con los abuelos o que mientras los padres trabajen en casa ellos se armen de paciencia esperando esas experiencias junto a sus padres. 

Son muchas las vidas diferentes, cada familia es un mundo, pero todos los niños necesitan lo mismo en sus vacaciones: estar contigo.

La felicidad de las vacaciones familiares

En las vacaciones de los hijos las rutinas de todo el año cambian y eso no tiene que ser malo. Nos adaptamos de otro modo a los días estivales. Incluso, se aprecia más los momentos de desconexión del estrés y de conexión familiar. Se planean más actividades durante la semana después del trabajo, durante los fines de semana o durante los días libres. Quizá sí consigas algunos días de vacaciones para pasar en familia. La sensación de libertad es muy apreciada, aunque sólo sea un rato al día.

Porque lo que importa es la actitud ante las circunstancias y mostrar a los hijos que en sus vacaciones: ellos son lo primero después de haber cumplido con las obligaciones laborales.

Los juguetes por ejemplo, son importantes para tus hijos y su desarrollo… Pero estar y disfrutar a tu lado tiene un impacto mucho mayor en el bienestar emocional de los hijos. Las experiencias familiares en vacaciones producen en los niños una gran sensación de bienestar emocional que se transforma en felicidad, en unión familiar y en vínculo afectivo. Los viajes de vacaciones (aunque sean 3 días), las experiencias diarias (como ir un ratito a la playa después del trabajo), ir a visitar a familiares, quedarse en casa haciendo una cena especial en la terraza para disfrutar del fresco nocturno del verano… Todo esto, ayudará a que los niños sean felices.

Esta felicidad no se puede cambiar por regalos materiales, ni juguetes, ni videoconsolas, ni por pasarse el día en la calle jugando a la pelota a pleno sol… Los niños quizá no te lo sepan decir, pero ellos te necesitan a ti. Necesitan saber que después de tus obligaciones laborales en sus vacaciones, ellos son lo primero en tu vida.

Son los mejores recuerdos

Los niños que disfrutan de experiencias familiares durante el verano volverán en agosto a la escuela con mayor motivación porque se sentirán más felices de las experiencias vividas en familia y estarán más atentos y dispuestos en la escuela.

Vivir experiencias familiares (tanto en vacaciones o no), tiene un gran impacto a largo plazo para los niños, porque les ayuda a crecer emocionalmente y a formarse como personas. Las vacaciones y experiencias familiares son los mejores recuerdos cuando se llega a la edad adulta, por lo que es muy importante luchar para que los niños puedan tener una buena memoria familiar y sentir esa felicidad cada vez que piensen en ello.

La felicidad no se consigue a través de cosas materiales, se consigue a través de las experiencias vividas. Y los niños, la encuentran a tu lado, viviendo experiencias familiares en vacaciones.

Texto escrito por Mª José Roldán


Primero ordena y limpia tu habitación, luego cambia al mundo.

¿Qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario? En una aparición ahora famosa en el podcast de Joe Rogan, el psicólogo Jordan B. Peterson señaló lo extraño que es que muchos jóvenes comprometidos políticamente estén preocupados por reorganizar la sociedad y el sistema económico cuando ni siquiera pueden organizar sus propios dormitorios. Él dijo:

Jóvenes de 18 años, no estén arreglando la economía, no saben nada de la economía. Es una máquina compleja masiva que va más allá de la comprensión de cualquiera. Entonces, ¿pueden incluso limpiar su propia habitación? No. Bueno, piensen en eso. Deben pensar en eso, porque si ni siquiera pueden limpiar su propia habitación, ¿quién diablos son para dar consejos al mundo?

De hecho, como lo demostraron los filósofos económicos Ludwig von Mises, FA Hayek y Leonard Read, una economía de mercado es tan desconcertantemente compleja que incluso un planificador central omnisciente y perfectamente virtuoso (presumiblemente con una oficina inmaculada) no podría esperar planearlo de manera central. Entonces, ¿qué tipo de orientación se puede esperar de alguien que ni siquiera puede planificar centralmente su propio armario?

Y, sin embargo, muchos jóvenes son ardientes en cuanto a «cambiar el mundo» y son profundamente negligentes con su pequeño rincón del mundo, su habitación. Este acercamiento a la vida es una receta para la angustia y la depresión.

Cambiar cosas que no puedes cambiar conduce a sentimientos de frustración e impotencia. Y descuidar las cosas que puedes cambiar lleva al estancamiento y la crisis.

La prescripción del Dr. Peterson para este trastorno de la vida es la siguiente:

Mi sensación es que si quieres cambiar el mundo, comienzas desde ti mismo y trabajas hacia afuera, porque desarrollas tu competencia de esa manera.

Esto hace eco a la sabiduría de Confucio, quien dijo:

Para poner el mundo en orden, primero debemos poner a la nación en orden; para poner a la nación en orden, primero debemos poner a la familia en orden; poner en orden a la familia; Primero debemos cultivar nuestra vida personal; Primero debemos enderezar nuestros corazones.

Peterson continúa:

El mundo se presenta como una serie de rompecabezas, algunos de los cuales eres capaz de resolver y otros que no. Tienes muchos rompecabezas por delante que puedes resolver, pero decides no hacerlo. Esas son las cosas que pesan sobre tu conciencia (…)
Porque la pregunta es, ¿cuánto estamos contribuyendo al hecho de que la vida es una catástrofe existencial y una tragedia? ¿Cuánto está contribuyendo nuestra propia corrupción a eso? Esa es una pregunta que realmente vale la pena.
Las cosas que dejas sin hacer. Porque estás enojado, estás resentido, o eres perezoso. Tienes inercia. Bien, consulta a tu conciencia y dice: ‘Bueno, ya sabes, ese lugar allí podría necesitar un poco de trabajo’. Es lo mismo que trabajar en ti mismo. Y así limpia eso, porque puedes. Y entonces las cosas son un poco más claras a tu alrededor. Y estás un poco mejor, porque has practicado un poco. Y entonces eres un poco más fuerte. Y entonces algo más se manifiesta y dice: ‘Bueno, quizás también puedas intentar reparar esto o aquello.’ Así que decides hacer eso y eso se vuelve un poco más prístino. Y así…»

y luego quizás aprendas lo suficiente haciendo eso para que puedas arreglar un poco a tu familia, y luego de haber hecho eso, tendrás suficiente carácter para que cuando trates de operar en el mundo, en tu trabajo , o tal vez en las esferas sociales más amplias, que serás una fuerza para el bien en lugar del daño …

El mandato de Peterson para que las personas «limpien sus habitaciones» ha golpeado un nervio con los jóvenes y se ha vuelto viral. Un sinnúmero de oyentes de Peterson han informado de cómo han cambiado sus vidas y cómo empezó todo con la limpieza de sus habitaciones.

Esto es genial para la «economía» y «el mundo» también, porque la mejora de esos agregados consiste en la mejora de las vidas individuales y las carreras que los conforman. Y tal mejora individual solo puede ocurrir verdaderamente a través de la responsabilidad individual y la acción.

El consejo de Peterson es comenzar con poco: comience con su propia vida y su propio dominio de competencia. También aconseja comenzar poco a poco en el sentido de comenzar con tareas relativamente fáciles. La limpieza de una esquina de su habitación puede ser uno de los elementos más fáciles de su lista de tareas pendientes. Pero el hecho de que sea fácil lo convierte en un excelente lugar para comenzar, ya que realmente puedes lograrlo incluso si tu fuerza de voluntad no es particularmente alta.

Una vez que lo haces, la pequeña sensación de logro se alimenta de tu autoeficacia y te da suficiente fuerza de voluntad para hacer algo un poco más difícil: tal vez pagar una factura. Lograr eso fortalece aún más tu autoeficacia, permitiéndote hacer una hazaña aún mayor, y así sucesivamente. Si te mantienes en ello, eventualmente puedes aumentar y lograr cosas realmente impresionantes en tu vida y carrera. Esto es lo que yo llamo «ventaja mecánica espiritual».

Información de Dan Sanchez

El maestro es el niño

Alexander Mourot, cuenta la fascinante experiencia de los niños con su guía durante dos ciclos escolares.

En este documental observarás el día a día de niños de 3 a 6 años de la escuela Montessori más antigua de Francia.

En el aula, los niños tienen libertad para moverse y escoger sus propias actividades, trabajando de manera individual o en grupos en un ambiente calmado y tranquilo.

 El maestro ocupa un lugar muy discreto. 

Mientras un niño hace divisiones, otro duerme, otro lee, otros hacen pan, otros ríen.

La recaudación para fines humanitarios es una elemento importante de la metodología Montessori. Por ello, los fondos recaudados se entregarán al Albergue San Cristóbal que ayuda a más de 900 perros en situación de calle.

Trailer

Fecha

Jueves 20 junio 17:45 horas Lugar Cinépolis Diana  Avenida Paseo de la Reforma 423 Ciudad de México.

Costo del boleto $150 Compra tus boletos Aquí

Encontrar los caminos

Nancy Matthews Elliott

Una fe inquebrantable en el potencial del niño, un profundo amor por contribuir a su desarrollo, una auténtica vocación de servir a la vida. Nancy Matthews no conocía el alcance de sus palabras, de su apasionada creatividad por encontrar la forma de ayudar a su plan cósmico y al de su hijo. Sin duda, un auténtico ejemplo de lo que una madre es capaz de hacer con bondad, inteligencia, voluntad e interés.

Por que cuando uno tiene un porque,

encuentra los comos.

¿Qué historia quieres contar sobre tú y tu mamá?

¿Qué podrían decir tus hijos sobre la historia que estás construyendo con ellos?

Homo ConCors

De acuerdo con Silvana Montanaro, el ser humano se compone de al menos seis partes, cada una de ellas con sus propias necesidades básicas, y, cuando se desarrollan bien, pueden manifestar toda la riqueza del potencial humano.

Una de ellas es el Homo concors con=juntos; cor = corazón. Este es el ser humano que desea eliminar las barreras entre los humanos, pues reconoce que tenemos la misma naturaleza y las mismas necesidades básicas. También reconoce que cada persona aporta algo especial a la humanidad, y por lo tanto, todos podemos enriquecernos al participar y compartir la vida en paz y amistad.

“Esto incluye la necesidad de una humanidad unida basada en la toma de consciencia de que somos una sola forma de vida, un solo planeta, y que todos somos igualmente responsables del cuidado y progreso del ambiente humano”

El deseo global de unidad entró en la agenda social de una manera concreta inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial cuando se decidió crear las Naciones Unidas.

Aún no hemos alcanzado completamente esta meta, pero, en todas partes las personas que han llegado a este nivel de desarrollo están haciendo grandes esfuerzos. En ese sentido, podemos abrigar verdaderas esperanzas de un presente y futuro mejor para nuestros hijos.

Silvana Montanaro en Un ser humano.

El libro que comparto a continuación podemos usarlo como vehículo de mediación para compartir que cada momento es una oportunidad para contribuir a la paz. Descárgalo en el siguiente link:

Have you filled a bucket today?

Nutrientes para el cerebro


“La educación que desarrolla simultáneamente distintos canales sensoriales, da a los niños la permanente oportunidad de tener un cerebro capaz de recibir un flujo más rico de información del mundo exterior.
Con estímulos más ricos, podemos esperar una vida más rica para cada ser humano y, ojalá una mejor comunicación y comprensión entre un mayor número de seres humanos”

Silvana Quattrocchi Montanaro 


Saborear el aprendizaje

Aprender a aprender es una habilidad que podemos fortalecer si comenzamos a preguntarnos cuatro sencillas preguntas:

  1. ¿Qué aprendí?
  2. ¿Qué tuve que hacer para lograr aprender esto que aprendí?
  3. ¿Para qué me sirvió?
  4. ¿Cómo lo puedo aplicar en las distintas áreas de mi vida?
  5. ¿Cómo me sentí durante el proceso?
  6. ¿Cómo puedo transmitir esto que aprendí?

En la medida en que realmente nos cuestionemos, con el objetivo de verbalizar paso por paso, qué hicimos para realizar cualquier proceso o acción, lograremos integrar a nuestro ser, prácticas y hábitos que nos facilitarán ser más conscientes del cómo y los para qué.

Y cuando ya lo hayamos adquirido como una práctica personal, entonces también podremos ayudar a otros a aprender a aprender.

Cuéntame, ¿te has puesto a pensar cómo te sientes cuando ayudas a alguien a aprender a aprender? ¿qué te emociona aprender? No olvides que:

“Sólo se aprende lo que emociona, sólo se enseña lo que seduce” Juanjo Vergara.

Y si de despertar el deseo por aprender se trata, observa a los niños, ellos son unos maravillosos maestros para contagiarnos la motivación interna de descubrirnos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

Creando bienestar

Esta imagen fue tomada al concluir un taller que ofrecí para el Instituto DIA

Sólo puedo decir que me siento muy feliz de tener la fortuna de amar lo que hago, de nutrir mi espíritu cada vez que “trabajo”.

Uno de los tantos aprendizajes de ese día, fue la sorpresa que me llevé al percibir que a pesar de las horas de espera para poder dar el taller, no estaba cansada en lo absoluto, me di cuenta que, como decía María Montessori:

“No es el trabajo lo que cansa, sino la falta de espíritu en él”

Deseo que más personas redescubran el sentimiento de lo que significa el trabajo y que este, se acerque cada vez más al espíritu, ya que:

“Es el trabajo exigido por la fuerza lo que cansa, pero si uno puede asimilar el trabajo espiritualmente; es decir, el trabajo que de alguna manera satisface el espíritu, entonces se convierte en un juego y uno se siente fuerte, feliz y más descansado” María Montessori.

Y si aunado a ello, tomamos la decisión consciente de tomar cada momento como una oportunidad para generar bienestar en nosotros mismos y en los demás, seguro el impacto de nuestra huella en este mundo trascenderá para bien. Al respecto, siento esperanza al pensar que…

Escríbeme, ¿Cómo te sientes con tu “trabajo”? ¿sabes qué hacer para procurarte bienestar? ¿contribuyes al bienestar de los demás? ¡Cuéntame!

Organizaciones conscientes

Integrar sencillas prácticas en el día a día en los equipos de trabajo, puede llevarnos a crear hábitos que beneficien el bienestar de las personas en las organizaciones.

Cierra de una manera diferente la jornada laboral, te invito a llevar a cabo este ejercicio con los colaboradores de tu institución.

1.- Solicita a tu equipo de trabajo que apaguen sus computadoras 25 minutos antes de su hora de salida.

2.- Convócalos a una sesión en la que realizaran unos breves ejercicios de respiración con la intención de relajarse y centrar su atención en el momento presente.

3.- Invítalos a que formen un círculo para establecer contacto visual y poder percibir al otro.

4.- Puedes iniciar el diálogo con una pregunta sencilla ¿Qué tal estuvo tu día? No se vale contestar sólo bien, el objetivo es compartirse y expresar lo más relevante que nos haya sucedido a lo largo de la jornada. Más adelante puedes probar preguntas más puntuales y específicas, por ejemplo:

  • Nombra algún logro que hayas vivido
  • ¿Viviste algún momento difícil hoy?
  • ¿Cómo te sientes?
  • ¿Cuál fue tu aprendizaje más importante?
  • ¿Te gustaría agradecer a algún miembro del equipo en particular?
  • Comparte tu momento más feliz del día

¿Te gustaría saber el final de la historia?

Equipos colaborativos más plenos, felices, atentos a sus emociones y procurando el bienestar de sí mismos, del otro y de sus organizaciones.

Crea puentes, escribe una nueva historia, muestra interés en las personas, y promueve espacios para que entre ellos puedan expresarse, en armonía y respeto, y una vez iniciado el camino, sigue adelante, no dejes de implementar, pasa la luz.

Y cuéntame ¿qué variables harías a esta propuesta? ¿cómo puedes enriquecer la dinámica? Me interesa escucharte.

Vínculos para crecer

Hoy en día, resulta vital reflexionar sobre cómo me relaciono, desde dónde establezco vínculos y qué actitudes cultivo para que mi convivencia con el otro sea una oportunidad de crecimiento.

El ser humano es un ser social y como tal, requiere relaciones plenas.  Incluso se dice que la calidad de nuestra vida está relacionada con la calidad de nuestras relaciones.

¿Qué acciones puedo realizar para construir vínculos afectivos  y sanos con el otro?

  • Ser sencillo. Actuar con naturalidad y amabilidad para que puedan acercarse,  por otro lado, procurar establecer diálogos horizontales.
  • Dar. Ofrecer mi tiempo, escucha activa y empatía, pues nada mejor que saber que existe alguien con quien uno se puede sentir escuchado.
  • Ofrecer atención plena. Silenciar mis propios pensamientos mientras facilito diálogos, esto me permitirá comprender y que el otro se sienta comprendido.
  • Mirar al otro tal y como es. Con ello generaré confianza incondicional.
  • Invitar a romper sus propios límites. Sacar lo mejor de cada uno. Los retos son desafiantes, emocionantes, fundamentales para nuestro crecimiento.
  • Invitar a soñar. Realizar preguntas que abran la puerta a la imaginación, a concebir otras posibilidades.
  • Ayudar a descubrir cosas nuevas. Jamás olvidamos a quienes nos facilitan darnos cuenta de cosas que no sabíamos de nosotros mismos o de nuestro entorno.
  • Ser auténtico. Construir vínculos sinceros que ayuden a crecer.

Dopamina natural

¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando recordamos momentos agradables? 

Cuando traemos a nuestra mente instantes en los que vivimos algún sentimiento vinculado a una sensación de bienestar, automáticamente, nuestro cerebro manda una señal que incrementa el nivel de dopamina en nuestro cuerpo.

La dopamina es un neurotransmisor cerebral que se relaciona con las funciones motrices, las emociones y los sentimientos de placer.

El efecto que tiene en nuestra vida es que ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo, nos da energía, motivación y reduce la ansiedad.

A partir de este conocimiento, podemos construir un nuevo hábito: darnos tiempo para recordar momentos agradables.

Si realizamos esta acción de manera consiente, puede convertirse en una herramienta muy útil en momentos en los que necesitamos reducir nuestros niveles de estrés, de autoexigencia, ansiedad, o bien,  pasar de un estado de malestar o un estado de bienestar.

Aquí algunos tips para llevarla acabo.

  • Elige de manera consciente fotos que te recuerden momentos agradables. Ya sea que crees una carpeta y la tengas a la mano en tu computadora o en tu celular, o bien, imprime aquellas fotos que para ti, son especiales y significativas.
  • Crea una bitácora de recuerdos memorables. Escribe aquello que te hizo sentir bien, al mismo tiempo, será una excelente herramienta para conocerte.
  • Comparte tus recuerdos. Con tu familia o amigos, conversa con alguien sobre aquello que en algún momento te hizo feliz.
  • Observa las fotos en compañía. Un antiguo proverbio sueco dice que “Una alegría compartida se transforma en doble alegría” recuerda que las emociones y los estados de ánimo se contagian, no pierdas la oportunidad de hacer participe a alguien más de tus memorias.

¿Recordar es vivir? Pues por qué no comenzar a elegir aquello que queremos recordar. Nuestro cuerpo, corazón y cerebro nos lo agradecerán.

Silencio

Nos hemos acostumbrado a realizar más de una cosa a la vez, hablamos por teléfono mientras escribimos en la computadora,  comemos y vemos la televisión al mismo tiempo o escribimos en el celular mientras vamos manejando. Y qué decir de nuestro pensamiento interno, no terminamos de pensar en algo cuando ya tenemos otra idea que ronda nuestra mente, no paramos ni un segundo…

Los medios de comunicación y la sociedad en general sobrevalora y premia la “capacidad” de ser “multitasking”, de lograr más cosas en menos tiempo, de ser rápido y eficiente.

Sin embargo, ¿De qué nos estamos perdiendo en aras de no perder ni un minuto de tiempo? ¿Cómo vive este proceso nuestro cuerpo? ¿Cómo lo vive nuestro cerebro?

Cuando sobrecargamos nuestro cerebro activamos respuestas de estrés y liberamos adrenalina, provocando que nuestro sistema nervioso se encuentre en un estado permanente de vigilancia, generando problemas de salud y psicológicos.

A mayor estrés, mayor insomnio, dolor de cabeza, gastritis, mal humor, irritabilidad, colitis y tensión muscular.

¿Qué podemos hacer?

Integrar nuevos hábitos de pensamiento que nos permitan estar en el presente y hacer una cosa a la vez.

Algunas sugerencias son las siguientes:

  • Cultiva el silencio y evita el ruido externo
    Prueba escuchar menos el radio y la televisión con la intención de estar,  a través del silencio, en mayor contacto con las sensaciones de tu cuerpo y tus pensamientos.
  • Termina una cosa, antes de iniciar otra
    Es mejor hacer las cosas bien, tomándose el tiempo que se requiere, que mal y a medias.
  • Centra tu atención
    Si te cuesta mucho trabajo enfocarte, procura alejar distractores, mantén el celular el vibrador, el correo electrónico cerrado y el teléfono apagado.
  • Respira profundamente
    Hazlo de manera pausada, siendo amoroso contigo mismo. Puedes ayudarte manteniendo los ojos cerrados mientras respiras lento y profundo.

Recomendación divina

“Todo lo que es absoluto forma parte de la patología” Nietzsche

Se dice que la frase “Conócete a ti mismo” estaba inscrita en el templo de Apolo en Delfos, es decir se trataba de una recomendación divina.  Sin embargo, ¿qué significa conocerse? ¿cómo sabes que te conoces? ¿eres el mismo de ayer? ¿eres el mismo con unas personas que con otras? ¿serías el mismo de siempre si estás en un lugar desconocido?

Y si en lugar de preguntarnos ¿quién soy? nos preguntamos

¿Quién estoy siendo?

El autoconocimiento es resultado de un proceso reflexivo mediante el cual adquirimos noción de nuestra persona, nuestras cualidades y características.

Es una habilidad que se desarrolla cuando se toma consciencia de las propias fortalezas y áreas de oportunidad.

Y es justamente la consciencia, la clave del autoconocimiento, porque cuando nos damos cuenta de algo que no sabíamos sobre nosotros mismos, entonces se abre una puerta a un mundo de infinitas posibilidades, pues no somos una historia única ni un sujeto acabado, somos seres que están siendo y que se autoconstruyen en la interacción con los otros y con su entorno.

Y tú ¿quién estás siendo? ¡Cuéntame!

La percepción de sí mismo

El cerebro humano es capaz de generar cientos de pensamientos por minuto, ¿cuáles de ellos te generan bienestar? ¿cuántos de ellos malestar? ¿qué tipo de pensamientos promueves? ¿sabes lo que generan en ti y en los demás?

Hoy sabemos que nuestros pensamientos transforman nuestra forma de ver el mundo y que tenemos la capacidad de elegir a qué tipo de pensamientos le ponemos atención.

Con esa consciencia, es importante que cuidemos lo que pensamos sobre nosotros mismos, ya que esa imagen que construimos es un factor determinante ¡en todo lo que hacemos! y se llama autoestima, es decir, el conjunto de pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento, dirigidos hacia nuestra forma de ser, la percepción que tenemos de nosotros mismos.

Se sabe que las personas que tienen una percepción más positiva de sí mismos suelen tener:

  • Mejor desempeño laboral.
  • Mejores relaciones.
  • Son más felices.
  • Les cuesta menos enfrentarse a los errores, decepciones y fracasos.
  • Son perseverantes.
  • Insisten en algo hasta que lo consiguen.

Sin embargo, todos tenemos dificultades con nuestra autoestima en determinados momentos de la vida. Estas crisis pueden ser una oportunidad de crecer.

Para darte un momento de conexión contigo mismo y con la red de apoyo con la que cuentas y que está ahí para ti cuando la necesites.

Y sobre todo para darte cuenta que:

Cuéntame qué te hace único y especial, quiero conocerte.