¿Para qué sirve la filosofía?

“Haz que tu vida sea campana que repique o surco en que florezca y fructifique el árbol luminoso de la idea” Nicolás Guillén

Una de las características fundamentales de la condición humana es el contar con un proyecto, una esperanza, un por qué y un para qué en la vida, para algunos filósofos, ahí radica el secreto de la motivación básica del ser humano.

“El proyecto de cada individuo es semejante a unos lentes que proporcionan un colorido especial a las cosas y las personas que lo rodean. Los lentes constituyen el criterio, el tamiz por el que pasa toda percepción, la cosmovisión o filosofía que sustenta cada uno”.

Sin embargo, nos dice Gutiérrez Saénz en su libro Introducción a la filosofía, pese a que todos percibimos las cosas con un cierto trasfondo o Gestalt que les da unidad, sentido y valor, no somos conscientes de ello. 

Incluso, la mayoría vive desconectado de su esencia, actuando de forma automática sin siquiera haberse cuestionado alguna vez qué es lo que quiere, cómo es su vivir, por qué piensa como piensa, cómo llegó a creer en lo que cree, de qué forma se vincula, qué siente, qué necesita, está en dónde quiere estar, qué hace para estar en donde sí quiere.

De esta manera cobra relevancia la frase de Mark Twain los dos días más importantes de tu vida es el día en que naces y el día en que descubres por qué.

Y esto no es un absoluto, es un proceso continuo, es un ser siendo, pues “Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez” dice García Márquez.

Entonces ¿para qué nos sirve la filosofía? La filosofía nos sirve para trascender la cotidianidad, para parirnos a nosotros mismos cuantas veces sea necesario, para hacer una pausa, para respirar, para sentir, para mirar hacia dentro, para darnos cuenta, para resignificar el sentido de la existencia, para vivir una vida lúcida, sí: para mirar el absurdo con lucidez, para rebelarnos, para aceptar, para ser conscientes del presente y poder extraer el jugo del mismo, para tomar postura en la construcción del bienestar propio y en el de los demás.

Y es que somos con el otro, esa es la certeza de la cual nos habla Camus: “Sé que hay algo en el mundo que sí tiene sentido, y es el hombre ante su prójimo. Es en ese encuentro, lo que le da sentido a todo. Es ese esfuerzo de quienes suben la montaña una y otra vez con alegría y pasión lo que me enorgullece de ser hombre”.

Y nos pregunta ¿estás dispuesto a afrontarlo? Es ahí donde la filosofía abre un espacio para acompañarnos, para afrontar juntos el día a día, es ahí donde el filósofo facilita que el otro cuide de su ser, para conectar, para expandir la consciencia, participando activamente de su actuar en el mundo, viviendo una vida filosófica, develando, descubriendo las raíces de la obra de arte más bella, misteriosa e inacabada: uno mismo.

La filosofía es una oportunidad para vivir una vida con sentido, y hacerlo no sólo es una oportunidad es un acto de responsabilidad, es saltar al misterio de la existencia para esclarecerla pues una vida sin examen no merece la pena ser vivida, dice  Sócrates.

Ahí radica la labor del filósofo, he ahí la importancia de que más personas sigan la vocación de dar luz a la existencia a través del ejercicio de la mayéutica, de la pregunta filosófica, del despertar de los sentidos, de activar la duda, la pausa, la reflexión, pues la tarea del filósofo es iluminar, “sólo iluminar, de esa manera puede ayudar, pero entonces toca a cada individuo o grupo, a la luz de lo que creen y de lo que buscan decidir por sí mismos. El filósofo no puede hacer más que aclarar, lo más que pueda, lo que está en juego. Pero hacerlo… ya es mucho”

¡Sapere aude!

Bibliografía  

Magee, Bryan. (1986). Los hombres detrás de las ideas. México: Fondo de Cultura Económica.

Gutiérrez Sáenz,Raúl. (2001). Introducción a la Filosofía. México: Esfinge.

“El arte como herramienta de mediación ante el conflicto”

Entrevista realizada para el programa Jóvenes en TV para bachillerato perteneciente a la Secretaría de Educación Pública.

PAMELA: Estephanie González es licenciada en Literatura y Ciencias del lenguaje por la Universidad del Claustro de Sor Juana y tiene una amplia experiencia en el desarrollo humano a través del arte.

1.      ¿En tu experiencia, ¿qué papel juega el arte en la vida humana?

Es fundamental, el arte nos ha acompañado desde tiempos inmemoriales, vivir una experiencia estética frente a una obra de arte o bien, crear arte genera bienestar en las personas. Es una vía para que el ser humano exprese su creatividad, sus emociones, su historia, lo que en ese momento le ocupa, le preocupa, le interesa, le conmueve, le importa.

2.      ¿Qué papel juega el arte como herramienta de mediación pedagógica?

Es una posibilidad para abrir las puertas del aprendizaje, es un camino en el que indudablemente se pueden crear conocimientos significativos para cualquier asignatura de cualquier grado académico y distintos contextos. Básicamente tomando el arte como estímulo se pueden generar aprendizajes para la vida (dependiendo la experiencia de mediación y su intención)

3.      ¿Cómo es que la práctica o el desarrollo de una disciplina artística nos pone en contacto con nuestras emociones?

Porque el arte es un reflejo del ser humano. En la obra de arte hay sentimientos, hay vivencias, hay objetos que detonan alegría, rabia, tristeza, melancolía e incluso miedo. Nosotros como espectadores nos vemos en la obra de arte. 

Y para esto me gustaría más que describir, invitarlos a realizar una práctica.

A ti joven que miras este programa, te invito a que observes detenidamente y por unos minutos una imagen.

Posteriormente pregúntate ¿qué ves ahí? ¿qué está pasando? ¿qué sientes frente a esa obra? ¿qué te inspira? ¿qué recuerdos trae a tu mente? ¿qué te gusta de la obra? ¿hay algo que no te guste?

Para aprender a mirar hay que empezar a mirar, inicia.

4.      ¿Cómo el arte — que a veces es un goce personal — puede ayudar a la resolución de conflictos?

Puede ser un estímulo, una herramienta que acompañe la metodología de resolución de conflictos, el arte per se no tiene una funcionalidad didáctica o bien, encaminada a resolver conflictos. Sin embargo, sí que es un estímulo fabuloso para detonar diálogos enfocados a encontrar soluciones, alternativas, posibilidades, lograr acuerdos, ampliar nuestra visión.

5.      El arte es un diálogo entre el artista y su audiencia; ¿qué otros diálogos genera el arte? Entre comunidades, entre países, entre grupos de personas.

Es fabuloso reunir a un grupo de personas y conocer la diversidad de opiniones y perspectivas frente a una misma obra de arte.

Aunque para mí el principal diálogo es entre la obra y el espectador, para mí el arte es un poderoso vehículo para el autoconocimiento, para saber qué me importa, qué siento, qué pienso sobre algún tema. En ese sentido la curiosidad por uno mismo y por lo que te rodea es la llave para acceder a cualquier disciplina artística.

Yo recuerdo que cuando era adolescente me preguntaba por qué obras como el Quijote de la Mancha, a pesar de haber sido escrita hace mucho tiempo, seguía existiendo, se seguía imprimiendo, por qué mucha gente había leído esa obra. Entonces recuerdo que sentía una profunda curiosidad por conocer el contenido de esas páginas, ¿qué había ahí? ¿de qué se trataba? ¿qué mensaje estaba comunicando?

Entonces me di cuenta que no es un solo mensaje el que comunican las obras de arte y que no somos los mismos frente a la obra, somos distintos frente a ella, dependiendo en qué momento de nuestra vida nos encontremos.

“Nadie se baña dos veces en el mismo río”

Heráclito

6.- ¿Crees que es posible fomentar una cultura de paz y diálogo a través del arte?

Por supuesto, donde hay arte hay creatividad, donde hay creatividad hay bienestar y donde hay bienestar hay paz.

MATÍAS: Continuamos nuestra entrevista con Estephanie cuyo trabajo en lugares como el Instituto DIA le ha permitido entender el arte desde un lugar distinto: la mediación pedagógica.

7.-     ¿Qué herramientas del diálogo y de la apreciación estética se necesitan para lograr un proceso de mediación?

Quiero enfocarme en aspectos básicos que se requieren para llevar a cabo un diálogo y en aspectos básicos de conflictología.

Tres cosas básicas para llevar a cabo un diálogo:

1.- Saber escuchar y la escucha debe ser en presencia plena, una escucha activa, consciente.

2.- Esperar nuestro turno para hablar, damos por sentado u obviamos en muchas ocasiones que es importante esperar nuestro turno para hablar. Y no sólo esperar pasivamente, sino detener nuestra voz interna, ese diálogo interior que no para y que no nos permite escuchar lo que el otro está diciendo. En conclusión, esperar nuestro turno y poner en pausa nuestros pensamientos.

3.- Por último, en cualquier conversación ya sea de conflicto o no. Hablemos en primera persona: Yo siento, yo pienso, yo creo. A mí me gustaría… etc.

Y en relación a tres principios básicos en la conflictología, me gustaría compartir los siguientes:

  1. Voluntariedad. Para llegar a la resolución de un conflicto lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que se requiere de la voluntad de las partes involucradas. Sin ese prerrequisito, no se puede comenzar la mediación.
  2. Flexibilidad. La flexibilidad está presente no sólo en la búsqueda de soluciones sino en cómo se lleva acabo el proceso.
  3. Ganar-ganar. Si una de las partes gana y otra pierde, entonces no podemos decir que hubo un proceso de mediación alternativa para la resolución de conflictos.
  4. Poder de decisión en las partes involucradas y no en un tercero. Sé que dije que diría tres, pero quiero enfatizar en uno último. Las personas tienen el poder de encontrar una solución para su conflicto, es decir, no un juez o un tercero, sino los propios involucrados, (con un proceso de mediación adecuado) pueden encontrar alternativas para culminar su conflicto.

8.-      ¿Es posible fomentar una cultura de paz y diálogo a través del arte?

Claro, a través de proyectos integrales, no verticales, sino horizontales, en donde se conozca a la audiencia, se escuche, se sepa qué necesita, reconociendo a las comunidades como expertos en su propia vida, realizando intervenciones y prácticas basadas en el respeto, desde el sentido de comunidad, con un seguimiento puntual y que se busque la permanencia a través del tiempo, para que el impacto trascienda no sólo lo que dure determinada gestión.

3.      Somos de los países con más museos en el mundo, pero ¿dirías que falta educación artística y estética en México? ¿Por qué?

Lo que yo siento que falta es mediadores apasionados por el arte y la educación.

Y con mediadores me refiero no a los profesores, sino a los propios padres de familia que a sus hijos desde niños pueden facilitar que crezcan en un ambiente rodeado de arte, música,literatura, escultura, arquitectura,cine, ¡danza! En fin, todas las disciplinas artísticas.

Introducir el arte en  la primer infancia, es decir de los 0 a los 6 años es básico para sentar las bases del gusto por el arte.

“Hay que sembrar en los niños ideas buenas, aunque no las entiendan; los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón”

María Montessori

Entonces yo creo firmemente en los primeros años de vida como un portal de conexión para acercar a los niños a cosas bellas, profundas, estéticas. Es la mente absorbente la que trabaja al cien por ciento en esa etapa de la vida, esa edad es una edad de oro, la primera ventana al mundo.

Tengo alumnas y alumnos de año y medio, tres, cuatro, cinco y hasta seis, son felices observando obras de arte porque la forma en que los he acercado a él es amorosa, respetuosa y en todo momento, haciendo que tomen consciencia de sus descubrimientos y aprendizajes. Disfrutan cada momento y trascienden lo que observan a la vida cotidiana.

9.-      Al compartir el arte que apreciamos y creamos ¿qué cambia en nosotras y nosotros?

Nos da libertad, plenitud, un sentido de autoestima, gozo, empoderamiento. Esta misma pregunta se la formulé a Victoria, una de mis alumnas de seis años, ella me dijo: Me siento muy bien de saber qué tengo mi propia voz, mi propio estilo. También me gusta inspirarme en diferentes artistas.

10.      Con la tecnología ha cambiado la convivencia, la forma en que apreciamos el arte; ¿cómo consideras que ha cambiado nuestro acercamiento al arte con la ubicuidad de las pantallas?

Depende cómo usemos la tecnología, para mí ha sido una maravillosa herramienta que me ha permitido apreciar obras de arte del Museo del Prado, de museos de cualquier parte del mundo.

Yo invito a los jóvenes a que busquen inspiración en las obras de arte, que visiten museos, que escuchen óperas, que observen teatro.

A los jóvenes que nos escuchan les digo, de ustedes depende el uso que le den a la tecnología, los invito a que sea una herramienta para nutrirlos, para crecer, para crear, para compartir, para generar bienestar.

Recuerden que para aprender a mirar hay que comenzar a mirar y esta es una magnífica oportunidad para empezar.

Y por supuesto, si alguien quiere ponerse en contacto conmigo, estaré encantada en poder contribuir en su inicio por el apasionante camino del arte.

¡Gracias por la entrevista!

Estephanie González E.

Sinfonía entre dar y recibir

Analiza con detenimiento la siguiente frase:

“Cada expresión de la creación está al servicio de los demás”

Esta reflexión la compartió Mario Montessori en 1956 en una conferencia dictada en Holanda y que podemos leer bajo el título de Tendencias Humanas. Cada idea de este bello y profundo texto encierra una riqueza que nos permite comprender la existencia del ser humano, su lugar en el mundo y la correlación e interdependencia entre todos los seres vivos.

Cito uno de los fragmentos que captura la presencia del servicio a la vida:

La especie humana es uno de los muchos órganos que funcionan en un gran organismo. Sin lo que la rodea, la humanidad no podría existir, esto significa que la vida del hombre depende de todo lo que ha sido creado. Como ejemplo tomemos la cuestión de la subsistencia el hombre depende de los minerales, necesita de los vegetales, de los animales y de sus productos, por lo que podemos concluir que el hombre es una especie de parásito de su ambiente.

Sin embargo, cuando nos volvemos hacia los animales observamos lo mismo: ellos necesitan de las plantas o de otros animales y del agua para vivir. Si observamos a las plantas (en lo que alimento se refiere), parecen ser víctimas de las diferentes formas de vida ya mencionadas, pero nos percatamos de que a su vez, ellas necesitan de los animales para su alimento (excreciones, bióxido de carbono y, cuando mueren, su cuerpo es un alimento esencial para ellas).

Por otro lado, el desecho de las plantas, el oxígeno, es absorbido por los hombres y los animales y es uno de los factores más importantes en su vida. De estos ejemplos podemos observar que existe entre los diferentes componentes del mundo una interdependencia que forma una unidad; tanta, que si uno de sus componentes llegara a faltar, el resto dejaría de existir. […]

En la naturaleza, la mariposa absorbe el néctar de la flor; pero al mismo tiempo, sin ser consciente de ello, la mariposa la fertiliza y así la planta continuará reproduciéndose y existiendo.

Así, la característica fundamental parece ser prestar servicio sin ser consciente de hacerlo.

Imagen extraída del texto Tendencias Humanas, aquí se desea representar el intercambio inconsciente del servicio y como la vida de los seres humanos depende de las plantas, de los animales, del agua, de la tierra y del sol.

De esta manera observamos como todo el tiempo en todo momento, todos los seres vivos estamos en el constante ciclo del dar y recibir.

¿Y si lo seres humanos tomamos la decisión de hacerlo con un elevado nivel de compromiso, consciencia y amor?

Somos parte de un universo infinito, no somos centro de este.

Pausa

….

Respira

Lee en voz alta

Soy parte de un universo infinito

Respira

Actuemos de forma responsable con la vida, siendo un ayuda para ella. Contribuyendo al equilibrio y paz mundial.

Ocupémonos de nuestros pasos y de las huellas que dejamos.

Hagamos música juntos, interpretemos con armonía la sinfonía del dar y recibir.

Días de descanso

La palabra vacaciones deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención.

¿De qué tendrías que vaciarte en este momento de tu vida? ¿Te das días de descanso? ¿Te permites descansar? ¿Permites que tus hijos descansen? ¿Qué dirían tus hijos que les estás enseñando sobre el descanso? ¿Qué aprendiste sobre el descansar? ¿Cómo eran tus vacaciones cuando eras niño?

Todas estas preguntas vienen a mi mente, justo unas semanas antes de que inicie el periodo vacacional.

¿Cómo lograr un equilibrio entre el trabajo y el descanso? ¿Cómo lograr compartir tiempo de calidad con experiencias que nos enriquezcan como familia? ¿Cómo disfrutar y no padecer las vacaciones con los hijos? ¿Cómo lograr que sea una oportunidad para conectarse y no estresarse?

Comparto algunas recomendaciones para poner en práctica:

Tener apertura. Para permitirnos hacer cosas diferentes, probar alimentos nuevos, conocer lugares, personas, aprender a través de la experiencia de salir de nuestra zona de confort.

Planificar. Distribuir las actividades con base en los días de vacaciones, el presupuesto y los horarios disponibles de cada papá. Ojo, no se trata de salir de una rutina de actividades escolares y extraescolares para tratar de llenar el tiempo con actividades de verano y que terminen más cansados de como iniciaron las vacaciones.

Comunicar. Todos los miembros de la familia son importantes, investiga, propón, pregunta qué quieren hacer en estos días. Lo importante es expresar asertivamente lo que se desea, lo que se quiere y definir lo que es viable. Tener claras las expectativas de cada uno y sentir la confianza para decir lo que pensamos y sentimos.

Ser un adulto preparado. Ya sea que se queden en casa la mayoría del tiempo vacacional o salgan de viaje, sé siempre un adulto preparado, permite que haga cosas por sí mismo, dale una estructura, no propicies que duerma menos horas o que se desvele, procura que tenga a su alcance libros, hojas blancas, colores, crayolas, plastilina, juegos de mesa, pinturas, instrumentos musicales, es decir, elementos que le ayuden a desarrollar su creatividad.

Diversificar. Esta es una oportunidad para hacer cosas que no hacen usualmente: visitar a algún familiar o amigo que viva en otro lugar, tomar alguna clase fuera de lo común, visitar museos o viajar a distintos lugares. Es fundamental propiciar el hacer cosas que impliquen un reto. Sin embargo, no te olvides de permitirte y permitirle: descansar.

Vincular. Observa a tu hijo con atención y en silencio. Observa qué te llama la atención, permite que él te observe, date la oportunidad de vincularse a través de la observación y escribe los descubrimientos en una bitácora. Comparte lo que consideres pertinente con su maestra o con los adultos que también cuiden de él.

Conocer(se) Date tiempo para conocer de cerca a tu hijo y que él te conozca. Cuéntale anécdotas de cuando eras pequeño, muéstrale fotos, juega con él a lo que jugabas cuando eras niño, conversa, cocina, juega, soplen burbujas de jabón, caminen en silencio, descalzos en el pasto o simplemente descansen.

Diario de vacaciones. Realicen juntos un diario de vacaciones, invítalo a dibujar o describir las actividades que realiza, con quien lo hace, lo que le gustó de algún lugar, lo que no le gustó y lo que le gustaría hacer. Este diario podrá compartirlo con alguien más de su familia, incluso en la escuela.

Sin celulares por favor. No caigas en la tentación de conectar a tu hijo al ipad, celular, televisión o cualquier dispositivo electrónico. Los niños y los adultos necesitan interactuar con personas, jugar con el agua, imaginar, correr, llenarse de tierra, mirarse a los ojos, no vivir la vida a través de una pantalla.

Recuerda, el mejor regalo para un hijo es un poco de tu tiempo cada día.

Un encuentro con el arte

 

 

Ofreceré una sesión gratuita en la que a través del diálogo generado a partir de una obra de arte visual y literario podrás desarrollar habilidades cognitivas, comunicativas, afectivas y sociales.

 

Sábado 8 abril

16:30 a 18:30 hrs

Francisco Díaz Covarrubias 6 int 104 colonia San Rafael CDMX

Entrada libre

Confirma tu asistencia

contacto@estephaniegonzalez.com

Estephanie González Elizalde

Facilitadora en temas de Desarrollo Humano, Arte, Filosofía y Literatura