Taller dirigido a #emprendedores

En su obra De arquitectura, Marco Vitruvio sostenía que para que un edificio fuera bello, debía ser simétrico y proporcionado como la naturaleza. Y al ser el hombre el objeto más perfecto de la naturaleza, un edificio debía tener las proporciones de un ser humano.

Con base en esta premisa Leonardo Da Vinci crea el El hombre de Vitruvio en el que trata de representar la perfección del ser humano.

El hombre de Vitruvio

Inspirada en esta metáfora he creado un taller en cual analizaremos:

  • ¿Cuáles son los elementos que dan origen a tu emprendimiento ¿En qué se sostiene?
  • ¿Hay simetría y belleza en él?
  • ¿Qué necesitas?
  • ¿Hacia dónde lo quieres proyectar?

“La arquitectura no son cuatro paredes y un tejado, sino el espacio y el espíritu que se genera dentro”

Lao Tsé
  • ¿Cuál es el espacio y el espíritu que se genera en tu emprendimiento?

Porque al emprender es importante “saber lo que se está haciendo, pero… no comienza allí. Empieza con las #emociones”

Peter Zumthor

Un encuentro para que puedas darte el tiempo para conectar con el origen de tu idea, fortalecer sus cimientos y realizar proyecciones claras y objetivas.

¡Haz una pausa! Te invito a clarificar y dar luz a tu intención.

Fechas y horarios

Martes 10, 17 y 24 noviembre 17:00 a 18:00 hrs.

Recomendación divina

“Todo lo que es absoluto forma parte de la patología” Nietzsche

Se dice que la frase “Conócete a ti mismo” estaba inscrita en el templo de Apolo en Delfos, es decir se trataba de una recomendación divina.  Sin embargo, ¿qué significa conocerse? ¿cómo sabes que te conoces? ¿eres el mismo de ayer? ¿eres el mismo con unas personas que con otras? ¿serías el mismo de siempre si estás en un lugar desconocido?

Y si en lugar de preguntarnos ¿quién soy? nos preguntamos

¿Quién estoy siendo?

El autoconocimiento es resultado de un proceso reflexivo mediante el cual adquirimos noción de nuestra persona, nuestras cualidades y características.

Es una habilidad que se desarrolla cuando se toma consciencia de las propias fortalezas y áreas de oportunidad.

Y es justamente la consciencia, la clave del autoconocimiento, porque cuando nos damos cuenta de algo que no sabíamos sobre nosotros mismos, entonces se abre una puerta a un mundo de infinitas posibilidades, pues no somos una historia única ni un sujeto acabado, somos seres que están siendo y que se autoconstruyen en la interacción con los otros y con su entorno.

Y tú ¿quién estás siendo? ¡Cuéntame!